Un panorama desalentador para las políticas públicas en Perú
En el contexto actual, la capacidad del Estado peruano para formular y ejecutar políticas públicas efectivas se encuentra en entredicho. A medida que se acercan las elecciones, los especialistas en políticas son convocados a presentar propuestas, pero el proceso ha evolucionado de manera preocupante. Ya no basta con un diagnóstico claro y un conjunto de soluciones; ahora se exige la creación de proyectos de ley concretos que respalden estas propuestas.
La falta de competencias institucionales es un tema recurrente en el debate sobre la eficacia del gobierno peruano. A pesar de contar con un presupuesto significativamente mayor destinado al personal del Estado en los últimos 24 años, las capacidades para diseñar e implementar políticas siguen siendo insuficientes. Un ejemplo alarmante es el sector de infraestructura, donde se estima que el 40% de las obras públicas están estancadas, lo que pone en riesgo su finalización.
En países con estructuras estatales más robustas, existe una interacción efectiva entre el sector académico y las instituciones gubernamentales. Los partidos políticos suelen contar con equipos técnicos que alimentan sus planes de gobierno basados en investigaciones y datos concretos. Sin embargo, esta dinámica parece ausente en Perú, donde predominan agrupaciones electorales sin una base técnica sólida.
A medida que se intensifican los debates sobre quién debería liderar el país, es fundamental que tanto los partidos políticos como las organizaciones civiles prioricen el fortalecimiento de las capacidades técnicas del Estado. La construcción de un agente competente capaz de diseñar e implementar políticas efectivas no solo es deseable; es esencial para el desarrollo sostenible del país.
Afrontar estos desafíos implica repensar cómo se generan y ejecutan las políticas públicas en Perú. La colaboración entre académicos y funcionarios debe ser una prioridad si se desea cerrar la brecha existente entre diagnóstico y acción. Solo así será posible avanzar hacia un Estado más competente y eficiente.


