Un mensaje claro desde el corazón de San Marino
Durante su reciente visita a la República de San Marino, el papa León XIV lanzó una contundente advertencia sobre los peligros de la idolatría política que se disfraza de libertad. En un discurso pronunciado en el emblemático Palacio Público, el pontífice enfatizó que muchos proyectos políticos y económicos, aunque se presenten bajo la bandera de la libertad, terminan siendo meros instrumentos del poder.
El papa llegó a San Marino a las 08:45 hora local, donde fue recibido por los Capitanes Regentes, Alice Mina y Vladimiro Selva. En su intervención, León XIV utilizó el lema histórico del país, “Libertas”, para subrayar que “no hay verdadera libertad civil sin libertad personal”. Este principio es fundamental para construir una sociedad donde se respeten los espacios de conciencia individual.
A lo largo de su discurso, León XIV propuso que esta pequeña nación puede servir como un “laboratorio” para experimentar con buenas prácticas políticas. Afirmó que es posible combinar la laicidad del Estado con principios de la doctrina social católica, tales como el bien común y la justicia social. Según él, esto podría llevar a una democracia más efectiva al acercar las decisiones políticas a las necesidades reales de los ciudadanos.
El pontífice también destacó que una comunidad rica en valores tradicionales y moderna tecnológicamente tiene el potencial para cuidar cada fase de vida humana. Esta visión incluye desde la concepción hasta la muerte natural, reafirmando así un compromiso con todos los aspectos de la existencia humana.
Citando su primera encíclica ‘Magnifica humanitas’, León XIV instó a fomentar el diálogo diplomático incluso con aquellos considerados incómodos o no legitimados. Este enfoque es crucial ante un mundo marcado por comunicaciones agresivas y lógicas de poder dominantes.
No pasó desapercibido para el papa el apoyo brindado por San Marino al pueblo ucraniano durante tiempos difíciles. Elogió esta tradición histórica de acogida y destacó el compromiso del país con los derechos humanos en un contexto global donde estos son frecuentemente ignorados.
La visita del papa coincide con el centenario del establecimiento de relaciones diplomáticas entre la Santa Sede y San Marino (1926-2026), reafirmando así los vínculos profundos entre ambas entidades. Tras su discurso, León XIV continuó su agenda visitando a clérigos locales e instando a los jóvenes a abrazar sus responsabilidades sociales y espirituales con valentía.


