Impacto devastador en el comercio arequipeño
Las intensas lluvias que han azotado la región de Arequipa han provocado un escenario crítico para el comercio local, con pérdidas económicas que superan los 100 millones de soles. El bloqueo del tránsito en la carretera Panamericana Sur, específicamente entre los distritos de Atico y Ocoña, ha dejado a cientos de camiones varados, afectando gravemente el suministro de mercancías hacia el sur del país.
A partir del pasado domingo, numerosos camiones de carga y cisternas se encuentran atrapados en la zona conocida como Quebrada Onda, dentro de la provincia de Caravelí. Esta situación ha generado un impacto significativo, especialmente en el transporte de alimentos perecibles. Según Carlos Fernández, presidente de la Cámara de Comercio e Industria de Arequipa (CCIA), muchos vehículos transportan productos esenciales como pollos, frutas y verduras que están comenzando a deteriorarse debido al tiempo que llevan parados.
La crisis no solo afecta a los alimentos; también se está generando un problema serio con el abastecimiento de gas licuado de petróleo (GLP) y otros insumos industriales. La falta de tránsito ha llevado a retrasos significativos en las entregas, lo que podría resultar en una escasez crítica para los habitantes de Arequipa.
El sector del transporte público no ha quedado exento del impacto. Las empresas han tenido que suspender desde el lunes la venta de pasajes hacia ciudades como Lima e Ica debido a la imposibilidad de transitar por las rutas afectadas. Esto no solo afecta a los viajeros, sino que también repercute negativamente en las economías locales.
Fernández ha hecho un llamado urgente para considerar alternativas viables ante esta recurrente problemática. Propone un nuevo trazo para la vía afectada, sugiriendo que debería ser ampliada a doble carril para facilitar un tránsito más fluido y prevenir futuras emergencias viales.
En respuesta a esta emergencia, el Ministerio de Transportes y Comunicaciones (MTC), a través de Provías Nacional, ha movilizado personal y maquinaria pesada para limpiar los escombros acumulados y restablecer la circulación vehicular lo más pronto posible. Sin embargo, aún queda mucho por hacer para mitigar las consecuencias económicas ya palpables entre los comerciantes locales.


