Una investigación que sacude a América Latina
La reciente investigación fiscal sobre el paradero de más de 150 niños haitianos ha desatado una ola de inquietud en Chile y ha puesto bajo la lupa a Perú. Este caso, que involucra presuntas irregularidades en el traslado de menores bajo programas de reunificación familiar, ha revelado conexiones preocupantes entre ambos países.
El Servicio Nacional de Migraciones (Sermig) de Chile ha presentado una denuncia ante la Fiscalía Regional Metropolitana Centro Norte, señalando un posible delito de tráfico de menores. Esta acción judicial se basa en seis documentos que aportan antecedentes cruciales para esclarecer la situación. Las investigaciones han sido realizadas en conjunto con la Contraloría General de la República y la Policía de Investigaciones (PDI).
A través de las primeras diligencias, se ha detectado que al menos 12 adultos, tanto chilenos como extranjeros, han estado involucrados en el ingreso y salida del país actuando como supuestos responsables de grupos compuestos por niños haitianos. Sin embargo, las indagaciones han revelado que estos adultos no tienen vínculos familiares con los menores que acompañan.
Uno de los episodios más inquietantes ocurrió el 15 de octubre cuando un vuelo chárter proveniente de Haití debía aterrizar en Santiago. Originalmente, se esperaba que transportara cerca de 124 niños haitianos; sin embargo, tras un retraso significativo, solo llegaron poco más de 60 menores. Este cambio drástico encendió las alarmas y llevó a las autoridades a investigar lo sucedido durante una escala crucial en el Aeropuerto Internacional Jorge Chávez, Lima.
Sospechas apuntan a que durante esta parada se realizó un cambio clandestino del avión, lo cual podría haber facilitado el tráfico ilegal. La Fiscalía chilena está actualmente enfocada en determinar qué ocurrió exactamente durante esa escala y cuál fue el destino final del grupo restante.
Eugenio Campos, director de la Unidad Anticorrupción del Ministerio Público chileno, advirtió sobre patrones preocupantes relacionados con este caso. La falta de registros confiables y la presencia reiterada de adultos sin vínculos claros con los menores son indicativos alarmantes que podrían sugerir una red organizada detrás del tráfico infantil.
A pesar del creciente interés mediático y público por este asunto grave, hasta ahora no se ha escuchado ninguna respuesta oficial por parte del gobierno peruano respecto al tránsito aéreo relacionado con estos vuelos chárter. La falta de acción podría permitir que esta situación continúe afectando los derechos fundamentales de cientos de niños haitianos.


