Reacción del gremio ante el incremento propuesto
La Asociación de Bebidas sin Alcohol del Perú (Abresa) ha manifestado su firme rechazo a la reciente propuesta del Poder Ejecutivo para aumentar el Impuesto Selectivo al Consumo (ISC). Según la organización, esta medida no solo tiene un trasfondo recaudador, sino que también podría poner en riesgo la sostenibilidad financiera de los pequeños comercios que operan en el país.
Abresa argumenta que el uso recurrente del ISC para cubrir las necesidades fiscales inmediatas del gobierno desvirtúa su propósito original. “Aunque este impuesto se justifica por razones de salud pública, actualmente parece estar más enfocado en la recaudación”, señalaron representantes del gremio. Este sector ha contribuido significativamente a la economía nacional, aportando más de 6,430 millones de soles entre 2018 y 2025.
El contexto actual es preocupante. El sector formal de bebidas no alcohólicas ya enfrenta una carga tributaria elevada, con tasas que alcanzan hasta el 25% de ISC, además del 18% del Impuesto General a las Ventas (IGV). Estas cifras están muy por encima del promedio recomendado por la OCDE, que es del 8%. Un incremento adicional podría resultar en una contracción directa de las ventas y afectar gravemente los precios finales.
Aproximadamente 535 mil bodegas locales, muchas dirigidas por mujeres, podrían ser severamente afectadas. El 60% de estas pequeñas empresas son lideradas por féminas que ya enfrentan desafíos significativos como la inseguridad ciudadana y extorsiones. La situación actual hace aún más crítica cualquier aumento impositivo.
En su comunicado, Abresa instó al Estado a enfocarse en mejorar la calidad y eficiencia del gasto público antes de imponer nuevas cargas económicas sobre las empresas formales. La organización también destacó que más del 71% de su portafolio está compuesto por bebidas con bajo contenido de azúcar, alineándose así con los objetivos actuales de salud pública.


