Un mercado inmobiliario en crisis
El sector de viviendas de lujo en Manhattan está atravesando un periodo crítico, con cifras que revelan una notable desaceleración en las transacciones. Durante la semana del 6 al 12 de julio, solo se concretó la venta de una propiedad cuyo precio superaba los 10 millones de dólares, marcando un descenso alarmante respecto a las semanas anteriores, donde se solían cerrar entre tres y cinco operaciones similares.
Los agentes inmobiliarios atribuyen esta caída a un clima de incertidumbre política y económica. Victoria Shtainer, agente de Compass, señala que los compradores adinerados están adoptando una postura más cautelosa. «El comprador de lujo está retrocediendo y pensándolo dos veces», afirmó Shtainer, quien trabaja con clientes internacionales y proyectos inmobiliarios premium.
Uno de los factores que genera inquietud es la propuesta del impuesto pied-à-terre, diseñado para gravar propiedades utilizadas como segundas residencias. Este impuesto ha suscitado preocupación entre potenciales compradores, quienes evalúan si Nueva York sigue siendo un destino atractivo para sus inversiones. Además, el discurso del alcalde Zohran Mamdani, dirigido a los individuos con mayores ingresos, podría estar intensificando esta incertidumbre.
A pesar de la baja actividad en el segmento más exclusivo, el informe semanal de Olshan Realty indica que se firmaron contratos para 29 viviendas valoradas en al menos 4 millones de dólares. Sin embargo, la mayoría correspondió a propiedades por debajo de esa cifra. En total, se registraron 19 condominios y varias cooperativas y casas adosadas.
Aunque algunos expertos sugieren que este comportamiento podría ser parte de un patrón estacional típico del verano, otros como Jonathan Miller, presidente de Miller Samuel, advierten sobre la necesidad de prudencia antes de sacar conclusiones definitivas. «Es difícil decir si esto es una tendencia», comentó Miller. Aún así, reconoció que el nuevo impuesto podría estar influyendo en las decisiones de compra.
A pesar del panorama sombrío para las ventas millonarias, la única propiedad vendida por encima de los 10 millones fue un condominio ubicado en 1122 Madison Avenue, que alcanzó un precio final cercano a los 21.8 millones de dólares. Esta operación resalta que aunque el mercado esté ralentizado, aún existen oportunidades significativas dentro del mismo.


