Un cambio en las reglas del juego comercial
La reciente decisión del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, de imponer aranceles de hasta 50% a las importaciones de acero, aluminio y cobre ha generado un revuelo significativo en el sector exportador peruano. Esta medida, que entró en vigor el día de hoy, afecta especialmente a los productos con mayor valor agregado, lo que podría reconfigurar la dinámica del comercio bilateral entre Perú y Estados Unidos.
Según la Cámara de Comercio de Lima (CCL), las exportaciones peruanas que incluyen productos manufacturados como alambres, barras y chapas serán las más perjudicadas. A diferencia de las materias primas como minerales y chatarra, que no sufrirán cambios en su acceso al mercado estadounidense, los productos elaborados enfrentarán un aumento considerable en sus costos debido a la nueva base imponible establecida por el gobierno estadounidense.
Gabriel Arrieta, jefe de Estudios Económicos e Inteligencia Comercial del CIEN-ADEX, explica que anteriormente el arancel se aplicaba solo al contenido metálico del producto. Ahora, sin embargo, se gravará sobre el valor total del artículo importado. Esto implica que cualquier producto con una alta proporción de cobre podría ver incrementados sus costos significativamente.
A pesar del impacto negativo esperado para algunos sectores, hay voces dentro del ámbito empresarial que sugieren una perspectiva más optimista. David Lavandero, gerente comercial de Conductores Eléctricos Celsa, señala que esta tendencia hacia la protección industrial puede abrir oportunidades para actores regionales con capacidad industrial. “Las decisiones comerciales actuales están reconfigurando los flujos globales”, afirma Lavandero.
El Ministerio de Comercio Exterior y Turismo (Mincetur) ha manifestado su intención de mantener un diálogo diplomático con Estados Unidos para mitigar el impacto negativo sobre las exportaciones peruanas. La estrategia incluye evaluar cómo estas medidas pueden influir en la competitividad y explorar alternativas para diversificar mercados.
A pesar del desafío presentado por estos nuevos aranceles, expertos como Juan Carlos Mathews destacan que Perú cuenta con una cartera diversificada en sus exportaciones. Esto reduce la dependencia del mercado estadounidense y permite redirigir esfuerzos hacia otros mercados latinoamericanos como Colombia y Ecuador. “No dependemos exclusivamente de un solo país; tenemos múltiples opciones”, concluye Mathews.


