Un regreso lleno de propósito
Giorgio Mosoni, un nombre que resuena en el mundo empresarial peruano, ha tomado las riendas de Ipesa SAC, una empresa familiar con una rica herencia. A sus 36 años, Giorgio no solo comparte la gerencia general con su hermano Carlo, sino que también representa un cambio generacional en una compañía que se dedica a la comercialización de maquinaria pesada e industrial.
Su trayectoria profesional comenzó en el competitivo mundo de la banca de inversión en Estados Unidos, donde trabajó para Lehman Brothers durante la crisis financiera del 2008. Esta experiencia le enseñó valiosas lecciones sobre gestión de riesgos y la fragilidad del éxito financiero. «La solidez financiera es crucial; lo que construyes puede desmoronarse si no lo cuidas», reflexiona Mosoni.
El regreso al Perú no fue solo una decisión profesional, sino también emocional. La empresa fue fundada por su padre y, tras observar su crecimiento desde lejos, Giorgio sintió un fuerte deseo de ser parte activa del legado familiar. «Cuando miraba cómo crecía mi familia y mi padre, me di cuenta de que quería involucrarme más allá de simplemente heredarla», confiesa.
Bajo su liderazgo, Ipesa proyecta un crecimiento del 15% para este año. Con más de 550 colaboradores actualmente, la compañía ha evolucionado significativamente desde que él asumió el cargo. «Cuando llegué éramos menos de 100 personas; ahora somos casi mil si contamos todo el grupo empresarial», destaca con orgullo.
Afrontar el reto de liderar a una edad temprana presenta desafíos únicos. Giorgio reconoce que muchos miembros del equipo directivo son mayores que él, lo cual inicialmente generó dudas sobre su capacidad para liderar. Sin embargo, aprendió rápidamente a reconocer sus limitaciones y a rodearse de expertos en cada área. «No tengo que ser el mejor en todo; debo identificar quiénes son los mejores», afirma.
Ipesa no solo se enfoca en el crecimiento económico; también busca contribuir al desarrollo social del país. La empresa provee maquinaria agrícola esencial para mejorar la eficiencia en los campos y asegurar la seguridad alimentaria. Además, participa activamente en proyectos relacionados con infraestructura vial y obras por impuesto.
Giorgio menciona un concepto japonés llamado ‘ikigai’, que representa encontrar el equilibrio entre lo que uno ama hacer, lo que es bueno haciendo, lo que le pagan por ello y lo que el mundo necesita. Para él y su equipo, este principio guía sus esfuerzos diarios.
A medida que Ipesa se prepara para enfrentar nuevos retos económicos y climáticos, las proyecciones son optimistas: esperan cerrar 2025 con un crecimiento cercano al 17%. Con más de $200 millones en facturación esperada para 2026, Giorgio Mosoni está decidido a seguir construyendo sobre los cimientos familiares mientras impulsa innovaciones necesarias para enfrentar los desafíos futuros.


