Una derrota que resuena en Lima
La reciente derrota de Universitario ante Deportivo Garcilaso por 4-0 ha dejado una profunda huella en el equipo y sus seguidores. Este resultado no solo significó la pérdida del liderato del Clausura, sino que también desató un torrente de preguntas sobre la continuidad del técnico Héctor Cúper. La situación se torna crítica para un club que había comenzado la temporada con altas expectativas.
Franco Velazco, administrador del club, fue uno de los primeros en abordar la situación tras el partido. Consciente de la tensión generada por la goleada, intentó calmar las aguas asegurando que no se estaba evaluando un cambio en la dirección técnica. “No, de ninguna manera, no va por ahí”, afirmó Velazco, reafirmando su confianza en Cúper y subrayando la necesidad de trabajar juntos para alcanzar los objetivos establecidos.
A pesar del apoyo institucional hacia Cúper, las voces dentro del vestuario comienzan a alzarse. Se ha reportado que algunos jugadores están considerando solicitar una reunión con Velazco y Antonio García Pye para discutir aspectos críticos de la metodología del entrenador argentino. La falta de una alineación titular definida durante los entrenamientos ha generado incomodidad entre los futbolistas, quienes están acostumbrados a dinámicas más claras y estructuradas.
Cúper llegó a Universitario con un enfoque táctico diferente al que había sido implementado anteriormente por Jorge Fossati y Fabián Bustos. Sin embargo, su propuesta de juego ha encontrado resistencia entre los jugadores, quienes sienten que han perdido solidez defensiva y control en el mediocampo. A pesar de contar con un delantero como Gianluca Lapadula, cuya llegada ha revitalizado el ataque crema, las preocupaciones defensivas siguen siendo alarmantes.
Los números hablan por sí mismos: Universitario ha recibido 31 goles esta temporada, lo que equivale a más de uno por partido. En el Clausura actual ya son 16 tantos encajados. La reciente goleada es solo una manifestación extrema de problemas defensivos arraigados desde hace tiempo.
Con la llegada de la fecha FIFA, Universitario tiene ahora tres semanas cruciales para reflexionar y corregir su rumbo antes de reanudar las competencias. Este receso podría ser una oportunidad dorada para abordar las inquietudes internas y ajustar estrategias antes del regreso al campo.
Aunque Velazco mantiene su respaldo hacia Cúper, es evidente que tanto él como el plantel deben encontrar respuestas rápidas si desean mantener vivas sus aspiraciones al tetracampeonato. La pregunta persiste: ¿qué versión de Universitario veremos después del parón? El tiempo dirá si esta crisis se convierte en un punto de inflexión o si será simplemente otro tropiezo en su camino hacia el éxito.


