Sociedad

El apagón en el norte del Perú: ¿la solución está en el gas de Piura?

Un apagón masivo afecta al norte del Perú revelando problemas estructurales en el suministro eléctrico. La solución podría estar en aprovechar el gas natural disponible en Piura.

Andrea Huamán 3 min de lectura
El apagón en el norte del Perú: ¿la solución está en el gas de Piura?

Un apagón que paraliza al norte del Perú

El pasado domingo, el norte del Perú vivió una crisis eléctrica sin precedentes, con un apagón masivo que duró cerca de cuatro horas. Este evento no solo afectó a los hogares, sino que también impactó gravemente a diversas industrias, incluida la nueva refinería de Talara, que tuvo que detener sus operaciones para evitar daños a su infraestructura.

A pesar de contar con recursos energéticos y la infraestructura necesaria para generar electricidad, la región parece estar atrapada en un ciclo de ineficiencia. Según César Butrón, presidente del COES (Comité de Operación Económica del Sistema), «la oportunidad más cercana para solucionar los problemas de congestión eléctrica es proveer más gas a la planta de Malacas». Sin embargo, esta planta enfrenta dificultades para operar a plena capacidad debido a la falta de contratos competitivos.

Una de las principales barreras es el costo del gas natural. Las centrales térmicas en Lima e Ica disfrutan de tarifas especiales por el gas proveniente de Camisea, mientras que las plantas en Piura deben pagar hasta seis veces más por el mismo recurso. Esto hace prácticamente inviable su operación eficiente. Butrón advierte que «a ese costo, las centrales térmicas del norte no pueden despachar».

A largo plazo, se espera que dos nuevas líneas de transmisión —Tocache-Celendín-Piura y Piura-Nueva Frontera— lleguen a la región; sin embargo, estos proyectos están retrasados y no se espera su finalización antes del 2029 o 2030. En este contexto, se ha propuesto como solución temporal la construcción de nuevas centrales térmicas basadas en gas natural.

A pesar de las dificultades económicas y estructurales, existe una propuesta concreta: llenar con gas natural la planta de Malacas para maximizar su producción eléctrica. La idea es sencilla y no requiere grandes inversiones ni cambios legislativos; solo necesita voluntad política por parte del viceministro de Hidrocarburos y el regulador Osinergmin para sentarse a dialogar sobre tarifas justas.

Pese a los desafíos actuales, tanto Piura como Tumbes poseen reservas significativas y potencial suficiente para abastecer durante años no solo a Malacas (340 MW) sino también a otras centrales térmicas como Eten (360 MW) y satisfacer las necesidades industriales locales. Sin embargo, hasta que se tomen decisiones concretas sobre tarifas y contratos competitivos, este potencial seguirá siendo subutilizado.

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