Un ataque que revela una crisis de seguridad
La violencia en el transporte público de Lima ha alcanzado niveles alarmantes, evidenciado por un reciente incidente donde un conductor de una combi informal fue atacado a balazos. El hecho ocurrió tras salir del paradero ubicado en la Plaza Dos de Mayo, cuando la unidad que cubre la ruta hacia el Callao sufrió un desperfecto mecánico.
Según testimonios de pasajeros, dos hombres armados en motocicleta interceptaron el vehículo en la cuadra 11 de la avenida Benavides, disparando contra él mientras algunos ocupantes intentaban empujarlo para reanudar su marcha. Se reportaron hasta cinco disparos durante el ataque, lo que generó pánico entre los presentes.
El conductor fue trasladado al Hospital Arzobispo Loayza, donde se encuentra con diagnóstico reservado. Este ataque no es un caso aislado; transportistas han denunciado extorsiones sistemáticas por parte de organizaciones criminales que operan en la zona desde hace meses.
Los pasajeros han notado un incremento en las tarifas del pasaje, que ha pasado de S/1 a S/1,50. Esta subida se justifica bajo el argumento de que los transportistas necesitan recursos para mejorar su seguridad ante las amenazas constantes. Sin embargo, muchos usuarios expresan su frustración al señalar que las medidas no han cambiado la situación.
Los testimonios indican que los extorsionadores tienen presencia activa alrededor del paradero principal. Una mujer comentó: ‘Hay personas que están en el paradero de Dos de Mayo y les dicen: ‘ya te toca’’, refiriéndose a las amenazas directas recibidas por los conductores.
A medida que la Policía Nacional investiga este ataque, se espera identificar a los responsables y determinar si están vinculados con las extorsiones denunciadas anteriormente. La creciente inseguridad plantea serias preguntas sobre cómo garantizar la protección tanto para conductores como para pasajeros en Lima.


