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El dilema de la seguridad: ¿Quién financiará la protección de Harry y Meghan en su regreso al Reino Unido?

El regreso del príncipe Harry y Meghan Markle al Reino Unido plantea importantes interrogantes sobre quién asumirá el costo millonario de su seguridad.

Luis Paredes 3 min de lectura
El dilema de la seguridad: ¿Quién financiará la protección de Harry y Meghan en su regreso al Reino Unido?

Un regreso que plantea interrogantes

El reciente anuncio del príncipe Harry y Meghan Markle sobre su intención de regresar al Reino Unido junto a sus hijos, Archie y Lilibet, ha reavivado un debate que ha estado latente desde su salida de la familia real en 2020. La pregunta que muchos se hacen es: ¿quién asumirá el costo de su seguridad? Este tema no solo involucra a los Sussex, sino también a los contribuyentes británicos, quienes podrían verse afectados por esta decisión.

Según Dai Davies, exjefe de protección de la realeza en Scotland Yard, proporcionar seguridad las 24 horas para la familia Sussex podría costar hasta £5 millones anuales, lo que equivale aproximadamente a US$6.8 millones. Sin embargo, esta cifra no ha sido confirmada oficialmente por el Gobierno británico y se considera más una estimación que un presupuesto definitivo.

La situación actual es diferente a cuando Harry visitaba el país ocasionalmente. Con su posible residencia permanente en el Reino Unido, Davies argumenta que es necesario reevaluar el nivel de riesgo al que se enfrenta la familia. La presencia constante de Meghan y los niños podría aumentar las preocupaciones sobre su seguridad, lo cual requiere una revisión profesional del caso.

A pesar del interés público en este asunto, no es el ministro del Interior quien decide si Harry y Meghan recibirán protección oficial. Un comité compuesto por representantes del Home Office, la Policía Metropolitana y la Casa Real evalúa estas decisiones basándose en análisis profesionales del riesgo. Por lo tanto, aunque regresen al país, esto no garantiza automáticamente que recuperen el mismo nivel de protección que tenían anteriormente.

A medida que crece el debate sobre si los contribuyentes deberían financiar esta seguridad, voces como la de Ailsa Anderson, exsecretaria de prensa de Isabel II, sugieren que podría haber resistencia pública ante tal decisión. Dado que Harry y Meghan ya no desempeñan funciones oficiales dentro de la familia real, cualquier gasto público destinado a su seguridad podría ser cuestionado.

No obstante, existe también la posibilidad de que los Sussex opten por financiar su propia seguridad mediante servicios privados. Esta opción podría aliviar parte del peso financiero sobre los contribuyentes británicos. Sin embargo, hasta ahora no se han revelado detalles específicos sobre cómo planean abordar este aspecto crucial.

A medida que se acerca su regreso al Reino Unido, las autoridades deberán determinar qué tipo de protección resulta adecuada frente al nuevo contexto familiar. Aunque hay indicios claros de un aumento en las preocupaciones por su seguridad debido a su mudanza permanente al país, esto no asegura necesariamente una respuesta favorable a sus solicitudes previas.

En resumen, mientras Harry y Meghan preparan su retorno al Reino Unido con sus hijos pequeños en mente, las preguntas sobre quién pagará por su seguridad continúan sin respuesta clara. Este dilema seguirá siendo objeto de debate tanto entre expertos como entre ciudadanos comunes mientras esperan ver cómo evoluciona esta situación tan mediática.

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