Un llamado urgente ante la adversidad
El alcalde de la provincia de Parinacochas, Tony Reyes Anampa, ha hecho un llamado a las autoridades nacionales y regionales para que se activen los protocolos de emergencia tras un sismo de magnitud 7.2 que sacudió la región de Ayacucho. Este movimiento telúrico, registrado el 20 de agosto de 2026, tuvo su epicentro a 35 kilómetros al norte de Coracora y fue percibido con intensidades que variaron desde moderadas hasta fuertes en diversas partes del país.
Reyes Anampa destacó que muchas viviendas en el área son construidas principalmente con adobe y calamina, lo que las hace especialmente vulnerables ante este tipo de desastres naturales. «Es crucial activar el nivel de apoyo porque nuestras casas no están preparadas para soportar un evento sísmico de esta magnitud», expresó el burgomaestre, quien se encuentra actualmente en Lima cumpliendo una comisión oficial.
A pesar del temor inicial, los primeros reportes indican que no ha habido daños materiales significativos ni pérdidas humanas hasta el momento. Sin embargo, las brigadas locales ya están trabajando arduamente para verificar la situación en las áreas más afectadas, especialmente al norte de Coracora. La autoridad provincial ha movilizado comisiones multisectoriales para asegurar una respuesta rápida y efectiva ante cualquier eventualidad.
El Instituto Geofísico del Perú (IGP) confirmó que el sismo ocurrió a una profundidad de 108 kilómetros, lo cual podría haber mitigado algunos efectos destructivos. No obstante, la intensidad máxima reportada alcanzó niveles entre tres y cuatro en la escala modificada de Mercalli en Coracora, lo que indica un impacto considerable.
A medida que avanzan las horas tras el temblor, Reyes Anampa espera poder gestionar recursos necesarios desde Lima para atender adecuadamente a los afectados. «Espero sinceramente que no haya desgracias personales», añadió mientras instaba a todos los sectores involucrados a colaborar en esta crisis.


