Sociedad

La clave para un envejecimiento saludable: combinar fuerza y cardio

Un enfoque equilibrado entre entrenamiento cardiovascular y ejercicios de fuerza es clave para mantener una buena salud durante el envejecimiento.

Diego Cárdenas 2 min de lectura
La clave para un envejecimiento saludable: combinar fuerza y cardio

El dilema del ejercicio en la tercera edad

A medida que las personas envejecen, la necesidad de mantenerse activas se vuelve más crucial. Sin embargo, muchos se limitan a actividades como caminar, sin darse cuenta de que esto puede no ser suficiente para mantener su salud física. La doctora Maribel Tejeda advierte que limitarse a caminar puede dejar de lado el entrenamiento de fuerza, esencial para preservar la masa muscular y la autonomía.

Con el paso del tiempo, es común experimentar una pérdida gradual de masa muscular, lo que afecta la fuerza y el equilibrio. Incorporar ejercicios de resistencia en la rutina diaria se convierte en una recomendación fundamental para quienes buscan envejecer con calidad. La doctora Tejeda enfatiza que este tipo de entrenamiento no solo ayuda a conservar la musculatura, sino que también mejora el equilibrio y reduce el riesgo de caídas.

Henrry Rodríguez, Fitness Manager en ZEM Wellness Clinic Altea, complementa esta visión al señalar que tanto el entrenamiento cardiovascular como el de fuerza son necesarios. A pesar de que durante años se ha priorizado el cardio, hoy se reconoce la importancia de equilibrar ambas modalidades. La Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad aeróbica moderada junto con ejercicios para fortalecer los principales grupos musculares al menos dos veces por semana.

No es necesario someterse a rutinas extremas para mantenerse en forma. Rodríguez propone una alternativa más accesible: caminar diariamente e incluir dos o tres sesiones semanales dedicadas al entrenamiento con pesas. Esta combinación permite construir un hábito sostenible que favorezca tanto la salud física como mental.

Cada persona tiene necesidades diferentes cuando se trata de actividad física. Es fundamental adaptar tanto la cantidad como la intensidad del ejercicio a las condiciones individuales. La constancia y una planificación adecuada son claves para obtener beneficios sin sobrecargar al organismo.

A medida que avanzamos en edad, entrenar ya no solo implica mejorar el rendimiento físico; también significa conservar habilidades esenciales para llevar a cabo actividades cotidianas sin depender constantemente de otros. Mantener fuerza, resistencia y movilidad es vital para disfrutar de una mejor calidad de vida.

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