Un viaje musical hacia la madurez
Fabián Zignago, conocido artísticamente como Fabian, ha dado un paso significativo en su carrera musical a los 23 años. Con el lanzamiento de su EP titulado “Niño Bueno”, el cantautor peruano busca retratar su transición de la adolescencia a la adultez, un proceso que ha marcado su identidad artística. Este proyecto incluye sencillos como “Golpe” y “Pared”, que reflejan sus experiencias personales y emocionales.
A medida que Fabian se presenta en diversos escenarios, desde abrir conciertos para artistas reconocidos como Jason Mraz y Reik hasta participar en festivales como Selvámonos, su propuesta musical se diversifica. Su estilo fusiona elementos del pop contemporáneo con influencias indie y anglo-latinas, lo que le permite conectar con un público amplio.
En una reciente entrevista, Fabian compartió cómo ha evolucionado desde sus 19 años hasta ahora, reconociendo que cada etapa de su vida trae consigo cambios significativos. “Siento que uno cambia constantemente”, afirmó. Esta evolución se traduce no solo en su música, sino también en cómo se presenta ante el mundo: “Soy más honesto y fiel a mí mismo”, añadió.
El sencillo “Golpe” aborda la contradicción emocional de superar una relación mientras aún se siente celos al ver a la otra persona feliz con alguien más. “Es ese golpe al ego”, explica Fabian, quien enfatiza la importancia de ser auténtico en sus letras. La conexión emocional es clave para él; desea que su público sienta lo mismo al escuchar sus canciones.
No solo es músico; Fabian también tiene aspiraciones cinematográficas. Desde pequeño soñaba con ser director de cine e incluso tenía un canal de YouTube donde compartía contenido audiovisual. Para él, cada videoclip es una extensión visual de su música, creando universos únicos para cada canción.
Crecido en un hogar donde todos sus hermanos son músicos, Fabian considera esta situación una bendición. Cada uno ha encontrado su propio camino dentro del ámbito musical: “Nicole tiene un estilo muy sentimental; Abril es más acústica y yo me inclino hacia un pop alternativo”. A pesar de las comparaciones inevitables debido a su legado familiar, él asegura que nunca sintió presión por sobresalir.
A medida que avanza en su carrera, Fabian expresa su deseo de ver florecer una industria musical peruana comparable a las de Argentina o Colombia. Con colaboraciones planeadas con artistas como Yamil y Lucianeka, está emocionado por lo que el futuro le depara. “Ojalá algún día podamos hablar de una industria peruana tan fuerte”, concluyó.


