Impacto devastador en la infraestructura costera
El malecón Grau, un símbolo icónico de la provincia de Pacasmayo, ha sufrido daños severos debido a un fenómeno meteorológico que ha traído consigo oleajes anómalos. Este evento, que se prevé continúe hasta el 11 de junio según la Marina de Guerra del Perú, ha dejado huellas profundas en la estructura y en la vida cotidiana de los residentes locales.
Las olas han socavado las bases del malecón, causando el colapso del pavimento peatonal y destruyendo una parte significativa del muro de contención. Además, las inundaciones han afectado gravemente a las zonas residenciales del distrito de Víctor Larco en Trujillo. Según informes del Centro de Operaciones de Emergencia Regional (COER), el mar arrastró piedras y sedimentos hacia áreas públicas, complicando aún más la situación.
La destrucción no solo se limita a lo físico; también ha paralizado las actividades económicas locales. Los comerciantes y artesanos que dependen del turismo se encuentran en una situación crítica tras el desmoronamiento de la defensa costera. La falta de medidas adecuadas para mitigar los efectos del aumento en el nivel del mar ha sido evidente, ya que días antes ya se habían reportado fisuras menores en el malecón.
En respuesta a esta crisis, las autoridades han movilizado recursos para enfrentar la emergencia. Se han desplegado retroexcavadoras y motobombas para retirar el agua estancada que ha ingresado a al menos diez viviendas afectadas por las inundaciones. Las brigadas municipales trabajan arduamente para limpiar escombros y restablecer el orden en las vías públicas.
A medida que continúan las condiciones anómalas en el mar, se mantiene una alerta constante en todo el litoral liberteño. Los pobladores están preocupados por futuros eventos climáticos que podrían agravar aún más esta situación ya crítica. La comunidad espera respuestas efectivas por parte de las autoridades para proteger tanto su patrimonio como su sustento diario.


