Sociedad

Crisis de violencia en Santa Cruz: mafias brasileñas desatan una ola de asesinatos

Santa Cruz vive una crisis sin precedentes debido a enfrentamientos entre mafias brasileñas por rutas clave del narcotráfico. Nueve muertos marcan esta alarmante ola violenta.

Andrea Huamán 3 min de lectura
Crisis de violencia en Santa Cruz: mafias brasileñas desatan una ola de asesinatos

Una región en crisis

La región de Santa Cruz, considerada el motor económico de Bolivia, se encuentra sumida en una alarmante ola de violencia que ha dejado un saldo trágico de nueve muertos en tan solo cinco días. Este aumento en la criminalidad ha sido atribuido por las autoridades a un conflicto entre poderosas mafias brasileñas, que luchan por el control de rutas clave para el tráfico de cocaína.

Los recientes homicidios han incluido la ejecución de cuatro personas en una hacienda, así como el hallazgo macabro de dos cuerpos decapitados cerca de una carretera. Además, se reportaron otros tres asesinatos, entre ellos el del propio personal policial, lo que subraya la gravedad y la brutalidad del conflicto.

Según declaraciones del ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, los enfrentamientos son protagonizados por grupos armados como el Primeiro Comando da Capital (PCC) y el Comando Vermelho. Estos grupos no solo están expandiendo su influencia dentro del país andino, sino que también están intensificando sus operaciones para asegurar corredores utilizados por narcotraficantes para exportar drogas al exterior.

Bajo la administración del presidente centroderechista Rodrigo Paz, las fuerzas del orden han intensificado sus esfuerzos contra estas organizaciones criminales. Desde noviembre pasado, se han capturado y expulsado a 17 líderes mafiosos internacionales, incluyendo al narcotraficante uruguayo Sebastián Marset, quien fue detenido y posteriormente entregado a Estados Unidos.

Aparte de las detenciones, las autoridades bolivianas han incautado un total impresionante: 58 avionetas utilizadas para el transporte ilegal, más de 360 propiedades vinculadas al narcotráfico y casi 300 toneladas tanto de cocaína como marihuana. Además, se han destruido alrededor de 190 pistas clandestinas utilizadas para aterrizajes ilegales.

A medida que la situación se agrava, Oviedo anunció planes para establecer oficinas policiales brasileñas en Bolivia con el fin de fortalecer la cooperación bilateral en la lucha contra estos grupos criminales. Esta medida busca abordar un problema que trasciende fronteras y afecta a ambos países.

<p"Exigimos al gobierno nacional la adopción urgente de medidas preventivas", declaró María René Álvarez, presidenta de la Asamblea Legislativa regional. La preocupación es palpable entre los ciudadanos, especialmente después del despliegue reciente de aproximadamente 250 efectivos policiales hacia San Matías, donde ocurrió gran parte de esta violencia.

No es un secreto que Bolivia ocupa actualmente el tercer lugar mundial en producción de cocaína según datos proporcionados por la ONU. Este hecho resalta no solo los desafíos internos que enfrenta el país sudamericano sino también su papel crucial dentro del complejo entramado del narcotráfico global.

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