Sociedad

Crisis en el sistema de salud peruano: ¿EsSalud al borde del colapso?

El sistema de salud peruano atraviesa una crisis sin precedentes que afecta gravemente a sus ciudadanos. Con estadísticas alarmantes y un aumento notable en gastos sin mejoras visibles, ¿qué futuro le espera a EsSalud?

Valeria Quispe 3 min de lectura
Crisis en el sistema de salud peruano: ¿EsSalud al borde del colapso?

Un panorama desolador para la salud pública

La situación del sistema de salud en Perú se ha vuelto crítica, con EsSalud enfrentando un deterioro alarmante que afecta a millones de ciudadanos. En las últimas semanas, la insatisfacción entre los usuarios ha alcanzado niveles sin precedentes, evidenciando deficiencias en la atención médica y una creciente frustración por parte de la población.

Según datos recientes de Ipsos, la satisfacción con los servicios médicos públicos ha caído drásticamente del 36% al 24% en solo una década. Este descenso es aún más pronunciado en el caso de EsSalud, donde el 41% de los usuarios califica la atención como mala o muy mala. La situación es crítica, especialmente cuando se considera que el grado de mortalidad por causas evitables en Perú es significativamente superior al promedio regional.

Uno de los factores más alarmantes es la escasez de personal médico. Actualmente, Perú cuenta con apenas 16,9 médicos por cada 10 mil habitantes, muy por debajo del promedio latinoamericano de 25. Esta falta de recursos humanos se ve agravada por un desabastecimiento crítico de medicamentos; hasta junio de 2026, cerca del 19% de los medicamentos esenciales estaban ausentes en las instituciones públicas.

A pesar del aumento significativo en los ingresos destinados a EsSalud —un crecimiento real del 34%% durante la última década—, estos recursos no se han traducido en una mejora proporcional en los servicios ofrecidos. De hecho, el gasto en remuneraciones ha escalado hasta representar el 50%% del presupuesto total para 2025. Esto contrasta con un aumento mucho menor en consultas y camas hospitalarias disponibles.

Lamentablemente, esta crisis tiene un impacto desproporcionado sobre las poblaciones más vulnerables. Más del 30%% de las personas pertenecientes a niveles socioeconómicos bajos no busca atención médica a pesar de padecer enfermedades graves. En áreas rurales, esta cifra asciende al 42%%.

No obstante este sombrío panorama, existe una oportunidad para revertir esta tendencia mediante reformas estructurales que incluyan una mayor colaboración con el sector privado y mejoras significativas en infraestructura y equipamiento médico. Actualmente hay diez proyectos APP (Asociaciones Público-Privadas) planificados que podrían inyectar hasta $4 mil millones, pero su implementación debe ser acelerada.

A medida que Perú enfrenta estos desafíos críticos dentro del sistema sanitario público, queda claro que no basta con declarar emergencias; es imperativo establecer un modelo donde el Estado garantice la prestación efectiva del servicio sanitario sin necesariamente asumir todas las funciones operativas directamente.

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