Un panorama preocupante para los migrantes
Las solicitudes de ciudadanía en Estados Unidos están atravesando una crisis sin precedentes, con un notable incremento en los rechazos y retrasos que afectan a miles de migrantes. Este fenómeno ha generado un clima de incertidumbre entre aquellos que buscan establecerse legalmente en el país, lo que plantea interrogantes sobre la eficiencia del sistema migratorio actual.
Según datos recientes proporcionados por el Servicio de Ciudadanía e Inmigración de EE. UU. (USCIS), el número de casos completados durante el primer semestre de 2026 se ha desplomado drásticamente. Hasta julio, solo 20,674 solicitudes fueron procesadas, una cifra alarmantemente baja comparada con las 80,077 resoluciones del mismo periodo en 2025. Este descenso pone de manifiesto la creciente carga que enfrenta la agencia encargada de gestionar estos trámites.
La situación se complica aún más con el aumento del tiempo que los solicitantes deben esperar para recibir respuestas. Un estudio reciente indica que el porcentaje de personas esperando más de seis meses por una decisión ha crecido un asombroso 300% en 2026. Esta prolongación no solo afecta la planificación personal y profesional de los migrantes, sino que también genera ansiedad y frustración ante la falta de información clara sobre sus casos.
La abogada Carolina Ortuzar-Díaz, experta en temas migratorios, explicó a Telemundo Houston que uno de los factores principales detrás del incremento en rechazos es la dificultad que enfrentan muchos solicitantes al intentar aprobar las evaluaciones escritas y orales requeridas para la naturalización. Aunque existe una segunda oportunidad para presentar estas pruebas sin costo adicional, muchos no logran superar este obstáculo inicial.
Aun así, Ortuzar-Díaz advierte que las razones para un rechazo pueden ser más graves si están relacionadas con antecedentes criminales o violaciones a las leyes migratorias. En tales casos, aunque no se pierde automáticamente la Green Card, se inicia un proceso judicial que puede culminar en deportación.
A medida que estos problemas persisten, es fundamental cuestionar cómo afectarán a largo plazo estas tendencias al tejido social estadounidense. La creciente dificultad para obtener la ciudadanía podría desincentivar a futuros inmigrantes calificados y afectar negativamente a comunidades enteras. Las voces expertas sugieren una revisión urgente del sistema actual para garantizar un proceso más ágil y justo.


