Una tormenta en el horizonte
La tormenta tropical Rachel, que ha estado en constante evolución desde su formación el 27 de septiembre, se dirige hacia las costas de Baja California. Según el Servicio Meteorológico Nacional (SMN), se espera que Rachel toque tierra entre este sábado y domingo, trayendo consigo fuertes lluvias y vientos intensos.
Las proyecciones indican que la tormenta podría generar precipitaciones significativas, con vientos alcanzando hasta 80 kilómetros por hora y un oleaje peligroso que podría superar los siete metros de altura. Ante esta situación, las autoridades han instado a la población a tomar precauciones extremas, especialmente aquellos involucrados en actividades marítimas.
Rachel comenzó su trayectoria frente a las costas de Guerrero, donde alcanzó una intensidad máxima antes de debilitarse. Sin embargo, tras un giro inesperado hacia el noreste, ha vuelto a acercarse a México. Este cambio ha generado preocupación entre los residentes locales, quienes están atentos a las actualizaciones meteorológicas.
No solo Rachel está causando inquietud; el oeste de México también enfrenta la amenaza del huracán Simón, que actualmente es categoría 4. Se prevé que Simón ingrese al territorio mexicano cerca de Puerto Vallarta, lo que ha llevado a las autoridades a activar medidas preventivas en cinco estados. La presidenta del país, Claudia Sheinbaum, ha hecho un llamado urgente para que la población permanezca en lugares seguros y evite desplazamientos innecesarios.
A raíz del avance tanto de Rachel como de Simón, se han suspendido todas las actividades no esenciales desde las 16:00 horas (22:00 GMT) en 24 municipios repartidos entre Jalisco, Colima, Michoacán y Nayarit. Esta medida busca garantizar la seguridad de los ciudadanos ante posibles inundaciones y deslizamientos provocados por las lluvias intensas.


