Un candidato en el ojo del huracán
La política en Barranco se encuentra envuelta en un nuevo escándalo que podría tener repercusiones significativas para las próximas elecciones. Manuel Espinoza Loarte, exgerente municipal y actual candidato a la alcaldía por Renovación Popular, está siendo investigado por presuntos actos de peculado doloso, lo que ha levantado serias dudas sobre su idoneidad para liderar el distrito.
Espinoza no solo ha sido señalado por irregularidades financieras, sino que también se le atribuye haber promovido la designación de su socia, María Elena Lizárraga Amesquita, como jefa de la Oficina General de Administración (OGA) de la municipalidad. Esta oficina es crucial, ya que maneja los recursos presupuestales del distrito. Ambos comparten una empresa privada llamada Family Fun S.A.C., lo que plantea preguntas sobre posibles conflictos de interés.
La investigación fiscal, liderada por la Segunda Fiscalía Provincial Corporativa Especializada en Delitos de Corrupción de Funcionarios de Lima, se inició el 27 de febrero de 2025 tras denuncias sobre viáticos fraudulentos relacionados con un viaje al exterior realizado por la alcaldesa Jessica Armida Vargas Gómez. La denuncia fue presentada por la regidora Nicole Muñoz, quien ha solicitado que se continúe con las diligencias pertinentes.
A lo largo de su carrera pública, Espinoza ha acumulado varios informes negativos emitidos por la Contraloría General. En total, estos informes suman perjuicios económicos superiores a S/ 832,644.17. Entre las irregularidades más destacadas se encuentra el pago indebido a personal no sindicalizado y gastos injustificados en servicios públicos.
A pesar del peso de las acusaciones, Espinoza ha declarado no haber recibido notificación formal sobre la investigación y asegura estar dispuesto a colaborar con sus abogados para aclarar su situación. “No tengo conocimiento detallado sobre los cargos”, afirmó recientemente.
A medida que se acercan las elecciones municipales, este caso podría influir significativamente en el panorama político local. Los votantes están cada vez más atentos a los antecedentes y conductas éticas de sus candidatos. Con un clima electoral tenso y lleno de incertidumbre, Barranco enfrenta un momento crítico donde los ciudadanos deberán decidir si confían o no en aquellos que buscan liderar su comunidad.


