Un avance significativo en la representación femenina
Las elecciones generales de Perú para el periodo 2026-2031 han dejado una huella histórica al elegir a 70 mujeres como parlamentarias, lo que representa un 37% del nuevo Congreso bicameral. Este es el número más alto de mujeres en la historia del país, superando ampliamente las cifras de años anteriores.
A pesar de este avance, la lucha por la paridad aún está lejos de ser alcanzada. En la cámara de diputados, las mujeres constituyen el 42%, mientras que en el Senado su representación se reduce a apenas 27%. Esta disparidad resalta una brecha de 15 puntos porcentuales, lo que plantea interrogantes sobre los mecanismos electorales y las dinámicas políticas que afectan a cada cámara.
La Doctora en gobierno y administración pública, Beatriz Llanos, señala que existen “dinámicas diferentes” en la elección de ambas cámaras. Según ella, los resultados reflejan cómo las normas y estructuras electorales influyen directamente en la representación femenina. “Es crucial observar lo que sucede en el Senado, donde las mujeres enfrentan mayores obstáculos”, afirma Llanos.
A pesar del aumento en el número total de mujeres elegidas, su presencia en posiciones de poder dentro del Congreso sigue siendo escasa. Desde 2006 hasta ahora, solo el 23% de los presidentes del Congreso han sido mujeres. En esta nueva legislatura, ambos presidentes electos son hombres: Óscar Reto para diputados y Miguel Torres para el Senado.
Aunque se ha logrado un progreso notable gracias a leyes como la Ley 31030 que promueve la paridad y alternancia, todavía persisten desafíos significativos. La violencia política y digital contra las candidatas femeninas es uno de los factores que limita su participación efectiva. Además, muchas mujeres enfrentan dificultades para acceder al financiamiento necesario para sus campañas electorales.
A medida que Perú avanza hacia una mayor inclusión política femenina, queda claro que no solo se trata de alcanzar cuotas numéricas. Las expertas coinciden en que es fundamental crear un entorno propicio donde las mujeres puedan no solo llegar al Congreso sino también permanecer y prosperar dentro del sistema político. La lucha por una verdadera paridad continúa siendo un reto crucial para el futuro democrático del país.


