Reubicación masiva para la segunda vuelta presidencial
A tan solo unos días de la crucial segunda vuelta presidencial programada para el próximo 7 de junio, la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE) ha anunciado una reubicación significativa de los locales de votación. Más de 161 mil electores a nivel nacional, incluyendo 74 mil 894 en Lima, se verán obligados a acudir a nuevos centros para ejercer su derecho al voto.
La decisión responde a recomendaciones del Comando Conjunto de las Fuerzas Armadas, que ha enfatizado la necesidad de garantizar un entorno seguro durante el proceso electoral. Según la ONPE, se han modificado 549 mesas de sufragio, trasladando aquellas que anteriormente funcionaron en espacios públicos abiertos hacia instituciones educativas con cerco perimétrico, lo que asegura una mejor protección durante la jornada electoral.
Los distritos más impactados por estas modificaciones son San Juan de Lurigancho, Lince y Miraflores. En San Juan de Lurigancho, por ejemplo, varios electores que solían votar en colegios han sido reasignados a otros centros educativos debido a la negativa de propietarios para ceder sus instalaciones. En Lince, las mesas que operaban en parques han sido trasladadas a colegios cercanos para evitar problemas logísticos similares a los experimentados durante la primera vuelta.
A medida que se acercan las elecciones, el proceso logístico avanza rápidamente. La ONPE ha informado que el despliegue del material electoral está casi completo y se espera que todos los locales estén listos antes del sábado al mediodía. Hasta ahora, más de 197 mil miembros de mesa han recibido capacitación sobre sus funciones y responsabilidades durante el evento electoral.
A pesar del gran número de cambios, la ONPE ha asegurado que los nuevos locales fueron seleccionados con el objetivo primordial de minimizar el desplazamiento para los electores. Esto incluye traslados desde lugares como el Parque Kennedy y otros espacios públicos hacia instituciones educativas cercanas.
Aparte del cambio forzado por las condiciones inseguras o negativas por parte de propietarios, algunos locales no cambiaron debido a su cumplimiento con las normativas requeridas. La mayoría permanecerá operativa como siempre; sin embargo, aquellos ubicados en espacios abiertos enfrentan un futuro incierto si no cumplen con los estándares establecidos.


