Economía

La trampa de la formalidad: ¿Por qué el Perú sigue atrapado en la informalidad?

El nuevo Gobierno del Perú enfrenta un desafío histórico: desentrañar las razones detrás de una formalidad inalcanzable mientras millones permanecen atrapados en la informalidad.

Andrea Huamán 2 min de lectura
La trampa de la formalidad: ¿Por qué el Perú sigue atrapado en la informalidad?

Un legado complicado para el nuevo Gobierno

El próximo Gobierno del Perú enfrentará un reto monumental: la persistente informalidad que ha afectado al país durante décadas. Este fenómeno no solo obstaculiza la productividad, sino que también desalienta la inversión y perpetúa ciclos de pobreza que parecen interminables.

En lugar de preguntarnos cómo combatir la informalidad, deberíamos cuestionar por qué la formalidad se ha convertido en una barrera insalvable. Esta reflexión es crucial para entender las dinámicas que mantienen a muchas personas y negocios fuera del marco legal.

Tomemos como ejemplo un caso personal: ayudar a unas tías a formalizar un inmueble heredado. La ausencia de un testamento complicó el proceso, obligándonos a iniciar una sucesión intestada. Esto implicó obtener partidas de nacimiento, lo cual fue un desafío en sí mismo, dado que mis tías son mayores de 80 años y no estaban registradas en Reniec.

Una vez obtenidas las partidas, el siguiente paso era certificar estos documentos en Lima. Sin embargo, antes de acudir a la notaría para realizar la venta del inmueble, tuvimos que lidiar con múltiples trámites municipales y sanitarios. Desde declarar la sucesión hasta obtener certificados psiquiátricos para mis tías, cada paso parecía más complicado que el anterior.

A pesar de los esfuerzos realizados durante semanas, aún quedaba mucho por hacer. La municipalidad exigía registrar a cada heredera como titular del inmueble y obtener nuevos documentos antes de poder avanzar hacia Sunat para pagar impuestos relacionados con la futura venta. Este proceso se volvió aún más complejo debido a que mis tías nunca habían tenido RUC, lo que requería gestiones presenciales en las oficinas tributarias.

Afrontar este tipo de trámites puede ser agotador incluso para quienes tienen experiencia; imaginen lo difícil que es para aquellos emprendedores o empresarios novatos. Si realmente queremos promover la formalización en el país, es imperativo desregular los procesos actuales. De lo contrario, cada vez será menos atractivo optar por hacer las cosas correctamente dentro del marco legal.

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