Economía

El sector retail peruano se adapta a un futuro incierto: proyecciones de crecimiento ajustadas por el Niño Costero

El sector retail peruano reduce su proyección de crecimiento ante la amenaza del Niño Costero; sin embargo, mantiene expectativas positivas para el inicio de 2026.

Diego Cárdenas 3 min de lectura
El sector retail peruano se adapta a un futuro incierto: proyecciones de crecimiento ajustadas por el Niño Costero

Un panorama desafiante para el retail en Perú

El sector retail peruano enfrenta un ajuste significativo en sus expectativas de crecimiento, reduciendo su proyección para 2026 del 5% al 4%. Este cambio responde a la amenaza que representan las intensas lluvias y la presencia activa del fenómeno climático conocido como Niño Costero, que ya ha comenzado a afectar diversas regiones del país.

Leslie Passalacqua, presidenta del Gremio Retail y Distribución de la Cámara de Comercio de Lima (CCL), explicó que estas condiciones climáticas podrían generar disrupciones logísticas significativas, así como una disminución en el flujo de consumidores. “Las emergencias provocadas por precipitaciones intensas están afectando especialmente a regiones como Tumbes, Piura y La Libertad”, indicó Passalacqua.

A pesar del sombrío panorama general, el gremio mantiene expectativas positivas para el primer trimestre de 2026. Se prevé un crecimiento en ventas del 5.1% respecto al mismo periodo del año anterior, alcanzando aproximadamente S/13.110 millones. Este optimismo se basa en el dinamismo del consumo privado, que representa cerca del 63% del Producto Bruto Interno (PBI) nacional.

Con la llegada de las lluvias y los efectos colaterales del Niño Costero, se anticipa un cambio radical en los hábitos de consumo. En particular, se espera que los consumidores prioricen la adquisición de productos esenciales como alimentos no perecederos y artículos relacionados con la limpieza y protección ante emergencias. Por otro lado, bienes no esenciales como ropa o productos de lujo podrían ver una caída significativa en su demanda.

Ante este escenario adverso, las empresas del sector están implementando medidas estratégicas para adaptarse a las nuevas realidades. Esto incluye reforzar sus centros de distribución regionales para evitar depender exclusivamente de Lima y ajustar sus inventarios hacia productos preventivos. Además, están fortaleciendo sus canales digitales para garantizar un abastecimiento continuo durante estos tiempos difíciles.

A pesar del crecimiento proyectado en Lima, algunas ciudades han comenzado a experimentar presiones inflacionarias significativas. Durante febrero pasado, Puno y Chiclayo reportaron niveles altos de inflación (0.93% y 0.81%, respectivamente), lo cual podría limitar aún más la capacidad adquisitiva de los consumidores locales.

En conclusión, mientras el sector retail peruano navega por aguas turbulentas debido a factores climáticos adversos y cambios en los patrones de consumo, su capacidad para adaptarse será crucial para enfrentar los desafíos venideros.

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