Un panorama económico alentador pero incierto
La economía peruana se encuentra en un momento crucial, impulsada por el incremento de los precios de metales como el cobre, oro y plata. Según el último Reporte Trimestral de Estudios Económicos del BCP, presentado por su gerente Carlos Prieto, se estima que el Producto Bruto Interno (PBI) crecerá alrededor del 3,2% para 2026. Sin embargo, este crecimiento sigue siendo inferior al potencial que podría alcanzar el país.
A pesar del contexto internacional favorable, Prieto advirtió que Perú no está aprovechando al máximo esta situación. “Si el mundo crece al 3%, Perú debería crecer al 5%”, afirmó con firmeza. Este comentario resalta la necesidad urgente de que las autoridades peruanas implementen estrategias más efectivas para capitalizar las oportunidades externas.
El economista también mencionó que factores como la reciente subida del precio del petróleo y problemas en el suministro de gas han generado incertidumbre en la economía local. De no haber ocurrido estos choques, se estima que el crecimiento podría haber alcanzado entre 3,5% y 4%.
A pesar de los desafíos, la demanda interna sigue siendo un pilar fundamental para la economía peruana. Se prevé que tras un crecimiento cercano al 6% en 2025, esta demanda continúe avanzando a un ritmo aproximado del 4%. Entre los sectores destacados están las ventas de vehículos y la recuperación del consumo de cemento, ambos mostrando tasas de crecimiento significativas.
No obstante, hay señales alarmantes en cuanto a la inflación. Actualmente situada cerca del 2,2%, se anticipa que podría acercarse al 3% hacia finales de año debido a varios factores externos e internos. Esto plantea interrogantes sobre si habrá espacio para nuevos recortes en la tasa de interés por parte del Banco Central.
Prieto enfatizó la importancia de aprovechar este ciclo favorable en los precios internacionales para impulsar nuevos proyectos mineros. “El mundo va a necesitar cobre y Perú puede ofrecerlo”, subrayó. Con una producción cercana a la mitad de lo que genera Chile, hay un potencial significativo para expandir esta industria y mejorar tanto el crecimiento económico como los ingresos fiscales.
A pesar del optimismo externo, Prieto criticó algunas iniciativas legislativas recientes que podrían aumentar significativamente el gasto público sin una planificación adecuada. “Estamos viendo una irresponsabilidad mayúscula”, declaró refiriéndose a leyes que implican miles de millones adicionales en gastos públicos.
A medida que Perú navega por este entorno económico mixto, queda claro que aunque hay oportunidades brillantes gracias a los altos precios internacionales de los metales, también existen desafíos internos significativos que deben ser abordados con urgencia. La capacidad del país para adaptarse y responder adecuadamente determinará si podrá realmente capitalizar esta ventana dorada o si quedará atrapado en sus propias limitaciones internas.


