Un análisis profundo del impacto minero
En el marco de la VIII Cumbre Internacional de Minería de las Américas, Expomina Perú 2026, el economista Álvaro Monge, gerente general de Macroconsult, presentó un estudio revelador sobre cómo la minería ha influido en el empleo y los ingresos familiares en Perú. A pesar de que los efectos positivos no se manifestaron inmediatamente, se observó un notable fortalecimiento a partir del décimo año de operación de los proyectos mineros.
Según el análisis presentado por Monge, la llegada de operaciones mineras ha generado un dinamismo económico significativo en las comunidades circundantes. Este fenómeno se traduce en la creación de nuevos negocios, aumento en las ventas y generación de más puestos laborales. Sin embargo, este crecimiento no es uniforme; mientras que la gran y mediana minería muestra resultados positivos claros, la pequeña minería y la minería artesanal presentan contribuciones casi nulas al empleo.
Los datos indican que la minería ha sido responsable del 26% del incremento observado en el empleo adecuado. Más impresionante aún es su contribución al sistema de salud pública: representó un asombroso 93% del aumento en la cobertura de EsSalud. Estos resultados subrayan cómo los efectos económicos se intensifican con el tiempo, alcanzando su punto crítico después de una década.
A pesar del crecimiento observado, Monge destacó que uno de los principales obstáculos fue la tardanza en recibir recursos fiscales. Las economías locales donde se establecieron estos proyectos suelen ser precarias, lo que retrasa también los encadenamientos económicos necesarios para maximizar beneficios. Además, los gobiernos locales enfrentaron dificultades para movilizar inversiones públicas adecuadas.
A medida que aumentaba la población atraída por las oportunidades laborales generadas por la minería, también crecieron las demandas sobre servicios públicos. Aunque esto llevó a mejoras notables en infraestructura educativa y reducciones en brechas como acceso al agua potable y saneamiento, Monge advirtió que estas mejoras no siempre se traducen directamente en una disminución significativa de los índices de pobreza.
A pesar del aumento generalizado del bienestar material gracias a la actividad minera, muchos sectores vulnerables no han logrado capitalizar estas oportunidades económicas. Esto resalta una necesidad urgente: mejorar tanto la cantidad como la calidad de las inversiones públicas para cerrar brechas existentes. La clave radica no solo en aumentar fondos sino también asegurar su correcta ejecución alineada con las necesidades reales de las comunidades beneficiarias.


