Una respuesta urgente a la crisis energética
En medio de una crisis energética que ha sacudido al Perú en las últimas semanas, el ministro de Energía y Minas, Ángelo Alfaro, ha anunciado un plan decisivo para mitigar los efectos de esta situación. En los próximos meses, se llevará a cabo la convocatoria para otorgar la buena pro del proyecto de una planta regasificadora, un paso crucial para asegurar el suministro de gas natural en el país.
La propuesta del Gobierno destaca por su enfoque en la seguridad y eficiencia. Según Alfaro, contar con una planta regasificadora es preferible a construir un segundo gasoducto. “Si fallara la planta de Camisea, tener más tubos no serviría de nada si no hay forma de transportar el gas”, explicó. La nueva instalación permitirá almacenar gas natural y actuar como un depósito estratégico, garantizando reservas suficientes para afrontar emergencias durante al menos 30 días.
El ministro también hizo hincapié en que esta iniciativa es parte del compromiso del actual Gobierno por revertir años de desidia administrativa que han dejado al país vulnerable ante cualquier eventualidad. “Hemos heredado una situación crítica debido a la negligencia de administraciones anteriores que no implementaron soluciones efectivas”, afirmó Alfaro.
A pesar del desafío actual, el Gobierno ha tomado medidas rápidas y eficaces para manejar la crisis. Gracias a un trabajo conjunto con la Transportadora de Gas del Perú (TGP), se han reducido los días programados para las reparaciones necesarias en el ducto principal, lo que ha permitido mantener operativas las industrias esenciales como hospitales y transporte masivo.
A medida que se avanza en este proyecto vital, Alfaro reafirmó su compromiso: “Nuestro objetivo es tener esta planta regasificadora funcionando antes de finalizar nuestro mandato”. Con este enfoque proactivo, el Gobierno busca no solo solucionar problemas inmediatos sino también sentar las bases para un futuro energético más seguro y sostenible.


