Economía

El verdadero poder en juego: ¿Estamos ignorando al Congreso en las elecciones?

A medida que se intensifica la campaña presidencial, surge una pregunta crucial: ¿estamos ignorando el verdadero poder detrás del Congreso? Las elecciones no solo definen al presidente sino también al futuro legislativo.

Valeria Quispe 3 min de lectura
El verdadero poder en juego: ¿Estamos ignorando al Congreso en las elecciones?

La atención centrada en la presidencia

En las últimas semanas, la pregunta que ha resonado en cada conversación política es: “¿Ya decidiste por quién vas a votar?”. Este interrogante refleja el intenso enfoque que los ciudadanos han puesto en la carrera presidencial, eclipsando otros aspectos cruciales del proceso electoral. Sin embargo, este fenómeno podría resultar un error significativo.

A medida que nos acercamos a las elecciones, es vital recordar que no solo se elige al próximo presidente del país. También estamos votando para llenar todas las bancadas del Congreso, tanto en la Cámara de Diputados como en el Senado. La historia reciente nos enseña que el poder real puede residir más en estas instituciones legislativas que en el propio Ejecutivo.

Desde la reinstauración del Senado, cualquier intento de vacancia presidencial por “incapacidad moral permanente” debe pasar por un doble filtro: una mayoría calificada de dos tercios en ambas cámaras. Esto significa que 87 diputados y 40 senadores deben estar de acuerdo para proceder con tal acción. Aunque es posible destituir a un presidente con suficiente apoyo político, ahora hay una barrera adicional que protege al mandatario.

A pesar de esto, muchos votantes parecen haber dedicado más tiempo a analizar debates presidenciales y entrevistas con candidatos a la jefatura del Estado. Sin embargo, los nuevos miembros del Congreso ya están preparando su llegada y sus equipos legislativos mientras nosotros seguimos enfocados únicamente en quién será el próximo presidente.

Las decisiones tomadas por los senadores pueden tener un impacto profundo sobre el futuro del país. Con solo 60 senadores, cada voto cuenta enormemente. Además de decidir sobre la vacancia presidencial, también tienen la responsabilidad de modificar propuestas legislativas enviadas desde la Cámara de Diputados sin necesidad de retorno a esta última para su aprobación final.

No debemos subestimar el riesgo que representa una posible reforma constitucional impulsada por una mayoría parlamentaria dispuesta a cambiar radicalmente nuestra Carta Magna. Algunos partidos políticos con posibilidades reales de éxito electoral han manifestado su intención de reemplazarla completamente. Esto podría abrir las puertas a decisiones drásticas y peligrosas para el futuro institucional del país.

A medida que nos acercamos al día electoral, es fundamental preguntarnos qué partidos están realmente comprometidos con defender nuestro orden constitucional vigente. La experiencia pasada nos muestra que sin una mayoría parlamentaria sólida, intentos como los realizados por Pedro Castillo no pueden prosperar. Por lo tanto, no permitamos que esta vez se repita esa historia; el verdadero juego está en el Congreso.

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