Un nuevo enfoque en el sector farmacéutico
Droguería Perú S.A.C. (Dropesac), bajo la dirección de Carlos Bonilla desde 2019, ha experimentado un crecimiento notable en medio de un entorno global cambiante. Con una estrategia centrada en la innovación y la digitalización, la empresa se ha posicionado como un referente en el sector farmacéutico peruano, destacándose por su capacidad para adaptarse rápidamente a las necesidades del mercado.
<pdesde su llegada al cargo, Bonilla implementó un sistema de gestión de relaciones con el cliente (CRM) que permitió a Dropesac tener una visión clara del negocio. Esta decisión resultó crucial durante la pandemia, ya que facilitó la toma de decisiones informadas y contribuyó a un crecimiento del 54% ese año. Desde entonces, la compañía ha mantenido un promedio de crecimiento anual cercano al 35%, consolidando su posición en el mercado.<pla reciente adquisición de 11 hectáreas en Chancay marca una apuesta estratégica para Dropesac. La construcción de un hub farmacéutico está diseñada para optimizar la logística y distribución bajo estándares rigurosos de buenas prácticas. Este desarrollo no solo busca mejorar los procesos internos, sino también posicionar a Dropesac como un complemento especializado dentro del sector farmacéutico nacional.
A diferencia de muchas empresas que dependen exclusivamente de grandes cadenas, Dropesac ha optado por construir una red horizontal con farmacias independientes, que representa el 86% de su facturación. Esta estrategia le permite diversificar sus canales y fortalecer su presencia en el mercado sin perder su esencia familiar.
Aparte del crecimiento económico, Dropesac se enfoca también en generar impacto social. Desde 2018 hasta 2024, han donado más de S/520 mil en medicamentos y apoyo social, además de contribuir con más de S/8.6 millones en impuestos entre 2023 y 2025. La empresa opera con prudencia financiera; reinvierte el 90% de sus utilidades y mantiene un apalancamiento promedio bajo.
<pcon proyecciones ambiciosas para los próximos cinco años, Carlos Bonilla anticipa cambios significativos en el mercado farmacéutico peruano, incluyendo mayor presión regulatoria y digitalización continua. Su visión es que Dropesac se convierta en un conglomerado integrado reconocido no solo a nivel nacional sino también regional.


