La crisis energética golpea a los conductores limeños
La reciente rotura de ductos de gas natural en Cusco ha desatado una crisis que ya se siente con fuerza en el bolsillo de los conductores de Lima. Con la restricción temporal del Gas Natural Vehicular (GNV), miles de vehículos han tenido que recurrir a combustibles más costosos, lo que ha llevado a un aumento significativo en el precio de la gasolina.
Según datos proporcionados por Facilito de Osinergmin, el precio promedio del galón de gasolina ha superado ya los S/19 en algunas estaciones de servicio. Este incremento es particularmente preocupante para aquellos que dependen del transporte diario, como taxistas y trabajadores autónomos.
El gerente de Estudios Económicos de la Asociación Automotriz del Perú (AAP), Alberto Morisaki, advirtió sobre las consecuencias económicas que esta situación traerá. Un vehículo que opera con GNV puede ser hasta un 70% más barato que uno que utiliza gasolina. Para un taxista, esto podría significar pasar de gastar aproximadamente S/700 al mes con GNV a más de S/2.200 utilizando gasolina.
El Gobierno ha priorizado el suministro de gas natural para hogares y transporte público tras la emergencia provocada por la rotura mencionada. Esto ha obligado a cerca de 335,000 vehículos livianos, anteriormente alimentados por GNV, a buscar alternativas más caras como la gasolina o diésel. La alta demanda resultante está empujando aún más los precios hacia arriba.
A medida que los precios continúan aumentando, expertos como Erick García han señalado la necesidad urgente de reforzar la supervisión del mercado energético. “Es crucial verificar el stock real disponible en las estaciones”, afirmó García, sugiriendo que algunos grifos están elevando sus precios sin justificación adecuada.
No solo factores locales están afectando los precios; las tensiones geopolíticas en Medio Oriente también juegan un papel importante. Renato Lazo Bezold, abogado especializado en regulación energética, explicó cómo estas dinámicas internacionales pueden exacerbar aún más la situación local.
A pesar del panorama sombrío, desde Osinergmin se asegura que se están realizando inspecciones constantes para garantizar el cumplimiento normativo entre las estaciones de servicio. Sin embargo, algunos comportamientos especulativos podrían estar ocurriendo durante esta crisis.


