Un cambio inesperado en la dirección de Petro-Perú
En un giro sorprendente, el directorio de Petro-Perú, bajo la presidencia de Elba Rojas, ha decidido remover a Rita López de su cargo como gerente general. Esta decisión se produce en un contexto de incertidumbre política y administrativa, justo cuando la empresa estatal se encuentra inmersa en un proceso crucial de reorganización.
La sesión del directorio que llevó a esta decisión se extendió hasta altas horas de la noche del 19 de febrero. Según fuentes cercanas al proceso, uno de los motivos alegados para la remoción fue un error técnico menor: López presentó el nuevo organigrama aprobado recientemente en una hoja vertical, lo que generó críticas dentro del directorio.
A pesar de que este detalle pueda parecer trivial, refleja tensiones más profundas dentro del equipo directivo. La situación se complica aún más por el contexto político actual, donde el cambio reciente en el gobierno ha dejado vacíos significativos y ha generado dudas sobre la continuidad de varios miembros clave del gabinete ministerial, incluyendo a Denisse Miralles, ministra de Economía y Finanzas.
La remoción de Rita López contradice las recomendaciones emitidas por entidades como el Ministerio de Economía y Finanzas y ProInversión, quienes están liderando el proceso de reorganización conforme al decreto supremo 010-2025. Fuentes consultadas advierten que con este cambio abrupto se podría estar abortando los esfuerzos realizados hasta ahora para modernizar y eficientizar las operaciones dentro de Petro-Perú.
A medida que se despliegan estos cambios, ya circulan nombres para ocupar el puesto dejado por López. Se menciona a Fidel Murrugarra, exgerente corporativo de planeamiento, como posible sucesor. Murrugarra es conocido por su cercanía con Óscar Vera, quien fue gerente general hasta hace poco tiempo.
López no tardó en reaccionar ante su destitución; está programada una reunión urgente con Miralles para discutir las implicaciones políticas y administrativas derivadas de esta decisión. Esta cita está fijada para hoy 20 de febrero a las 9:00 a.m., lo que subraya la gravedad del momento tanto para ella como para la empresa estatal.
A medida que avanza este episodio turbulento en Petro-Perú, queda claro que los desafíos son múltiples y complejos. La capacidad del nuevo liderazgo para navegar estas aguas inciertas será crucial no solo para la estabilidad interna sino también para mantener la confianza pública en una entidad tan vital para el país.


