Un llamado a la acción ante irregularidades electorales
La reciente jornada electoral del 12 de abril ha dejado un rastro de descontento y preocupación en Perú. La Unión de Gremios, un colectivo que agrupa diversas organizaciones, ha solicitado la destitución inmediata de Piero Corvetto Salinas, jefe de la Oficina Nacional de Procesos Electorales (ONPE), debido a las serias fallas que comprometieron el proceso electoral.
En un comunicado oficial, el gremio expresó su “profunda preocupación” por lo que consideran graves irregularidades que han puesto en riesgo la integridad del sufragio. Según su pronunciamiento, la ONPE no cumplió con su responsabilidad fundamental de garantizar condiciones adecuadas para el ejercicio del voto, tal como estipula la Ley Orgánica de Elecciones.
Entre los problemas más destacados se encuentran el retraso en la instalación de mesas y la falta de material electoral necesario, lo cual impidió que muchos ciudadanos pudieran ejercer su derecho al voto. Además, se reportaron fallas significativas en el funcionamiento de la Solución Tecnológica de Apoyo al Escrutinio (STAE), afectando aún más el desarrollo del proceso.
Particularmente alarmante es el hecho de que estas deficiencias se hayan registrado en Lima y Callao, áreas donde se esperaba una logística más eficiente dada su proximidad a los centros de distribución. La Unión de Gremios criticó duramente el desempeño público del titular de la ONPE, argumentando que no ha logrado esclarecer los hechos ni otorgar legitimidad al proceso electoral.
A raíz de esta situación crítica, los gremios han instado a la Junta Nacional de Justicia (JNJ) a tomar medidas inmediatas para destituir a Corvetto y relevar a otros funcionarios implicados en las fallas organizativas. Estas acciones son vistas como esenciales para asegurar que la segunda vuelta electoral se lleve a cabo con transparencia y respeto por la voluntad popular.
No solo los gremios han expresado su descontento; también ComexPerú, una importante organización empresarial, ha manifestado su rechazo hacia el desempeño de la ONPE durante esta primera vuelta electoral. En un pronunciamiento contundente, señalaron problemas operativos críticos que generaron caos y frustración entre los votantes.
Aseguran que uno de los principales inconvenientes fue precisamente el retraso en las mesas electorales, lo cual afectó gravemente a aquellos electores que acudieron desde temprano para votar. ComexPerú calificó esta situación como una clara muestra de deficiente planificación y escasa capacidad para responder ante imprevistos.
Dada esta serie de eventos desafortunados, ComexPerú ha exigido un cambio inmediato en la dirección del organismo electoral antes del balotaje. Además, hicieron un llamado al Jurado Nacional Electoral (JNE) para actuar con profesionalismo y garantizar resultados fieles a lo deseado por los ciudadanos. También pidieron mantener una comunicación constante sobre las medidas correctivas necesarias para restaurar la confianza pública.


