Un panorama complicado para el abastecimiento de GLP en Perú
La situación del abastecimiento de Gas Licuado de Petróleo (GLP) en Perú sigue siendo crítica. A pesar de la reciente reparación del ducto que transporta líquidos de gas natural desde Camisea, la normalización total aún no se ha logrado. La Sociedad Peruana de Gas Licuado (SPGL) ha alertado sobre las dificultades que enfrenta el sector, lo que podría tener repercusiones significativas para los consumidores y la economía nacional.
Durante un periodo crítico, la producción nacional de GLP estuvo paralizada durante 14 días, lo que afectó gravemente la disponibilidad del combustible. Este ducto es esencial ya que transporta los insumos necesarios para la producción del GLP. Como resultado, las plantas han tenido que recurrir a sus inventarios almacenados y a importaciones extraordinarias para satisfacer la demanda.
La SPGL ha indicado que los inventarios actuales se encuentran en niveles mínimos operativos, lo cual ha generado una fuerte presión logística en toda la cadena de suministro. Esto significa que cualquier retraso adicional o complicación podría llevar a una crisis aún mayor. “La reposición de inventarios no ocurre de manera inmediata”, advirtió el gremio, enfatizando que depende tanto del ciclo logístico interno como de las nuevas importaciones.
A esta problemática se suma el contexto internacional marcado por conflictos en el Medio Oriente, lo cual ha generado volatilidad en el mercado energético global. Esta situación complica aún más las operaciones locales y pone en riesgo el acceso al GLP para millones de peruanos.
Dada esta compleja situación, la SPGL ha solicitado a las autoridades gubernamentales mantener temporalmente las medidas extraordinarias implementadas para asegurar el abastecimiento. Estas incluyen disposiciones logísticas excepcionales diseñadas para optimizar la cadena de suministro y garantizar un flujo constante del combustible vital.
“La prioridad debe ser asegurar que el sistema logístico recupere sus niveles normales”, afirmó un portavoz del gremio. La protección de los millones de consumidores dependientes del GLP es fundamental para evitar tensiones adicionales en la distribución y asegurar un acceso continuo al combustible necesario para sus hogares y negocios.


