Un inicio de año prometedor para el sector construcción
El sector construcción en Perú ha comenzado el 2026 con un notable impulso, evidenciado por el consumo interno de cemento que alcanzó 1.13 millones de toneladas en enero. Esta cifra representa un incremento del 14,1% en comparación con enero del 2025, según datos proporcionados por la Asociación de Productores de Cemento (Asocem) y reportados por Scotiabank.
Este aumento significativo se atribuye principalmente al auge del segmento de autoconstrucción, especialmente en la zona norte del país. La recuperación del empleo formal y la mejora del salario real han permitido a muchas familias invertir en sus hogares. Además, el sector inmobiliario formal ha visto un crecimiento sostenido gracias a una mayor colocación de créditos hipotecarios, particularmente en Lima, donde las tasas de interés han mostrado una tendencia a la baja.
Otro factor clave ha sido la inversión en proyectos de infraestructura, como es el caso de la Línea 2 del Metro de Lima, que ha generado una demanda adicional por cemento. La estabilidad relativa en los precios del cemento también ha contribuido a este panorama optimista; se registró una caída cercana al 1% respecto al mismo mes del año anterior.
A pesar de estos resultados positivos, hay desafíos que podrían limitar esta tendencia alcista. La inversión pública ha mostrado signos preocupantes; según datos del Banco Central de Reserva (BCR), la Formación Bruta de Capital cayó un 5,3% en enero debido a recortes en los gobiernos nacional y locales. Esto podría impactar negativamente la demanda futura.
A medida que avanzamos hacia finales del 2026, Scotiabank proyecta que el consumo interno de cemento seguirá creciendo, aunque a un ritmo ligeramente superior al 3,7%% previsto para todo el sector construcción. Se espera que este crecimiento continúe siendo impulsado por la autoconstrucción y una mayor inversión privada.
No obstante, los expertos advierten sobre posibles riesgos asociados al fenómeno climático conocido como El Niño. Condiciones climáticas adversas podrían generar presiones inflacionarias y afectar los gastos familiares destinados a proyectos personales como la autoconstrucción.
A lo largo del 2025, el consumo total de cemento alcanzó cerca de 13 millones de toneladas, lo que representa un aumento del 7,5%% respecto al año anterior y marca el volumen más alto desde 2022. Este crecimiento fue particularmente notable en las zonas norte y centro del país.
A pesar de algunos obstáculos como la disminución en la demanda para viviendas sociales, otros segmentos como la manufactura local han mostrado resultados positivos; por ejemplo, las ventas de ladrillos crecieron un 5,1%% y las barras para construcción aumentaron su venta un 12%% durante el mismo periodo.


