Confiep y el aumento del sueldo mínimo
Jorge Zapata, presidente de la Confiep, ha expresado su preocupación respecto al reciente anuncio del aumento del sueldo mínimo en Perú. En una entrevista, Zapata enfatizó la necesidad de evaluar cuidadosamente cómo esta medida podría afectar a las micro y pequeñas empresas (mypes), que son fundamentales para la economía nacional.
Zapata subrayó que es crucial analizar no solo el incremento salarial, sino también las cargas laborales que enfrentan los empleadores. Según sus declaraciones, estas cargas pueden alcanzar hasta un 45% adicional sobre el sueldo básico de un trabajador. Esto significa que si un empleado recibe un salario mínimo, al empleador le costará significativamente más debido a impuestos y contribuciones sociales.
En relación al bono compensatorio propuesto para las mypes, Zapata indicó que se deben discutir varios aspectos antes de su implementación. «Es fundamental definir por cuánto tiempo se aplicará este bono y cuál será su monto», comentó. Además, sugirió que estas discusiones deberían llevarse a cabo en el Consejo Nacional del Trabajo, donde se pueden encontrar soluciones consensuadas entre empleadores y trabajadores.
Aparte de los temas salariales, Zapata también abordó la importancia de simplificar la burocracia estatal. En línea con lo mencionado por Keiko Fujimori en su reciente mensaje a la nación, destacó que establecer metas claras para cada rendición de cuentas es esencial para mejorar la eficiencia gubernamental. «La simplificación siempre es positiva», afirmó.
El presidente de Confiep hizo hincapié en la necesidad de restaurar la meritocracia dentro del aparato estatal. Aseguró que es vital contar con funcionarios calificados que realmente comprendan sus responsabilidades y eviten prácticas como contratar amigos o aliados políticos. Además, abogó por una reducción del tamaño del Estado, argumentando que ha crecido desmesuradamente en los últimos años.
Zapata concluyó haciendo un llamado a todos los actores involucrados—empleadores, trabajadores y gobierno—para colaborar en busca de soluciones efectivas que promuevan tanto el empleo formal como el bienestar económico general. La formalización laboral no solo beneficia a los trabajadores, sino también fortalece a las empresas y contribuye al desarrollo sostenible del país.


