Un refugio literario en Carabayllo
San Pedro de Carabayllo, un rincón antiguo de Lima, se ha convertido en el escenario donde la literatura peruana cobra vida a través de las manos y las mentes de 23 niños. En una biblioteca comunal, estos jóvenes autores han encontrado un espacio para explorar su creatividad y contar sus propias historias, desafiando las barreras que a menudo enfrentan en su entorno.
El libro titulado “Érase una vez en Carabayllo: la ciudad narrada por sus niños”, editado por María Cristina Acosta y asesorado por el escritor Enmanuel Grau, es el resultado de un taller literario que busca dar voz a los más pequeños. A través de relatos que abarcan desde el realismo hasta la fantasía, los niños han podido expresar sus vivencias y sueños sin filtros ni prejuicios.
A pesar del escepticismo inicial por parte de algunos miembros de la comunidad sobre el proyecto, Acosta destaca cómo la dirigencia comunal abrió las puertas para crear este espacio literario. “Aquí en San Pedro, encontramos apoyo y esperanza”, comenta Acosta sobre la fundación de la biblioteca. Con donaciones y esfuerzo conjunto, lograron establecer un lugar donde los niños pueden leer y escribir libremente.
Grau resalta lo enriquecedor que ha sido acompañar a estos jóvenes escritores en su proceso creativo. “Editar a un niño ha sido un proceso maravilloso”, afirma. Los relatos no solo reflejan la imaginación infantil sino también realidades complejas como el acoso escolar, evidenciando que incluso las voces más pequeñas pueden abordar temas profundos con sensibilidad.
El libro también incluye ilustraciones generadas por inteligencia artificial que representan personajes peruanos, lo cual es una declaración importante en un país donde la discriminación es común. Esta elección busca fomentar una identidad cultural positiva entre los lectores jóvenes.
A medida que estos niños se adentran en el mundo literario, surge una invitación implícita hacia los adultos: reconocer y valorar las voces emergentes del Perú. La publicación no solo celebra la creatividad infantil sino que también plantea preguntas sobre cómo podemos mejorar nuestro entorno social para apoyar a estas nuevas generaciones.


