Un ataque incendiario sacude el Callao
En una alarmante muestra de la creciente violencia que afecta al transporte público en el Callao, una combi que cubre la ruta Lima-Callao fue incendiada frente a la vivienda de su propietario. Este incidente, que ocurrió el 3 de julio de 2026, ha puesto de manifiesto las preocupaciones sobre la seguridad y extorsión que enfrentan los transportistas en esta región.
Las cámaras de seguridad registraron el momento exacto en que un individuo encapuchado se acercó al vehículo estacionado y le arrojó un líquido inflamable. En cuestión de minutos, las llamas consumieron rápidamente la unidad, generando pánico entre los vecinos debido a la cercanía de cables eléctricos que podrían haber causado una tragedia mayor.
El propietario del vehículo afectado reveló que, a pesar de realizar pagos diarios a diversas organizaciones criminales para evitar este tipo de ataques, su combi fue víctima del fuego. “Nosotros estamos pagando por lo menos 23 soles diarios. Yo pago al día, no sé por qué me han hecho esta propuesta. De hecho, es un abuso”, expresó con evidente preocupación durante una entrevista con RPP.
Añadió que no entrega dinero a una sola banda criminal, sino a varias diferentes para poder operar sin amenazas constantes. Este sistema de extorsión ha llevado a muchos conductores a vivir en un estado permanente de ansiedad e incertidumbre.
Tras el incidente, agentes de la Policía Nacional y peritos especializados llegaron al lugar para investigar lo sucedido y determinar las circunstancias del atentado. Las autoridades están trabajando para identificar al responsable del ataque, quien quedó registrado por las cámaras mientras perpetraba el crimen.
No es la primera vez que se reporta un ataque similar en esta zona; otro caso ocurrió en abril pasado cuando otra combi fue incendiada bajo circunstancias similares. Los transportistas han denunciado repetidamente que se ven obligados a pagar cupos a bandas criminales para poder continuar operando sin ser víctimas de agresiones o amenazas.
La situación actual plantea serias preguntas sobre cómo se puede garantizar la seguridad en el transporte público del Callao y qué medidas deben implementarse para proteger tanto a los conductores como a los pasajeros.


