Una experiencia inmersiva que desafía percepciones
En un entorno donde la tecnología y la humanidad se entrelazan, ‘Tierra Prometida’, la última obra de Cristina Planas, se presenta como una instalación inmersiva en Socorro Polivalente. La pieza invita a los espectadores a reflexionar sobre el impacto de la inteligencia artificial y los datos en nuestra vida cotidiana, mientras un niño de tres años duerme plácidamente sobre una nube plástica, simbolizando la inocencia frente a un mundo lleno de conflictos.
A lo largo del recorrido, catorce pantallas muestran imágenes impactantes que van desde guerras y protestas hasta datos ambientales. Este despliegue visual no solo capta la atención, sino que también provoca una profunda introspección sobre el estado actual del mundo. Las pantallas están diseñadas para reaccionar ante la presencia del público; al acercarse, los ojos mecánicos se abren, observando al espectador, lo que transforma la vigilancia en una experiencia tangible y personal.
Planas ha desarrollado esta obra tras años de investigación en Barcelona, donde su interés por las herramientas tecnológicas ha influido en su práctica escultórica. “Mi obra siempre ha hablado de dónde estoy y de estos tiempos”, comenta. En este sentido, ‘Tierra Prometida’ aborda temas contemporáneos como el control ejercido por las grandes corporaciones tecnológicas. La artista advierte sobre un “pseudofeudalismo tecnológico” donde el poder reside en quienes controlan nuestros datos.
Entre las imágenes proyectadas destaca un reloj en cuenta regresiva relacionado con los objetivos de la Agenda 2030. Este elemento añade una capa adicional a la narrativa: aunque puede interpretarse como una advertencia sobre el tiempo limitado para realizar cambios significativos, también puede ser visto como una invitación a actuar. La tensión entre el niño dormido y las máquinas activas refleja esta dualidad entre esperanza y urgencia.
A pesar del tono sombrío que podría desprenderse de algunas imágenes, Planas enfatiza que no estamos ante un final inminente: “No estamos en el fin de los tiempos. Estamos con muchas posibilidades de cambios”. Esta perspectiva optimista contrasta con las alarmantes representaciones visuales y nos recuerda que cada crisis también puede ser vista como una oportunidad para transformar nuestro futuro.


