Un viaje por la historia del vino en Perú
La vinoteca Prieta Quebranta, ubicada en Miraflores, se erige como un faro de la cultura vitivinícola peruana. Este espacio no solo ofrece una amplia selección de vinos, sino que también rinde homenaje a una tradición que comenzó hace casi 500 años con la llegada de las primeras uvas negras criollas durante la época colonial. Hoy, el vino peruano está ganando reconocimiento tanto a nivel local como internacional, desafiando las preferencias por etiquetas importadas de países como Argentina y Chile.
En Prieta Quebranta, los visitantes pueden explorar alrededor de 240 etiquetas provenientes de 40 bodegas distribuidas en nueve regiones vitivinícolas del país. La sommelier Rosanna Zárate, socia de Pedro Cuenca, destaca que el objetivo del lugar es rescatar y promover la identidad peruana en torno al vino. “Queremos que nuestros clientes no solo elijan un vino, sino que vivan una experiencia interactiva”, explica Rosanna.
Prieta Quebranta no es solo una vinoteca; es un espacio donde se organizan catas guiadas por sommeliers expertos. Los fines de semana, los visitantes pueden aprender sobre las características únicas de cada vino y cómo maridarlos con quesos y charcutería locales. La atención personalizada asegura que cada cliente se sienta valorado y bien informado sobre su elección.
Dentro de este universo vitivinícola destaca la bodega Volcanic Wines, dirigida por Marco Zúñiga. Sus vinos son producidos en tierras volcánicas que aportan características únicas a las uvas cultivadas allí. “La mineralización del agua volcánica influye directamente en el sabor final del vino”, comenta Zúñiga. Esta singularidad ha llevado sus productos a ser servidos en restaurantes reconocidos como Central y Maido.
A pesar de las tendencias decrecientes en el consumo de vino en Europa y Estados Unidos, Perú está experimentando un crecimiento notable. Según Melina Bertocchi, periodista y sommelier organizadora del evento Hay Más Vino, “estamos viviendo un momento interesante donde hay más interés por descubrir lo local”. Este evento reúne a bodegas nacionales e internacionales para celebrar la diversidad vinícola.
Prieta Quebranta se convierte así en un punto neurálgico para quienes desean adentrarse en el mundo del vino peruano. Con su enfoque educativo y su compromiso con la calidad, este espacio invita a todos a redescubrir lo mejor que Perú tiene para ofrecer en términos vitivinícolas.


