Un regreso esperado
La Santa Sede ha confirmado que el papa León XIV visitará Perú del 11 al 17 de noviembre de 2026, marcando su primer viaje al país desde que asumió el liderazgo de la Iglesia católica. Este evento ha generado una gran expectativa entre los fieles y las autoridades, quienes ya se preparan para recibir al Santo Padre.
Durante su estancia, el pontífice recorrerá importantes ciudades como Lima, Chiclayo, Cusco y Pucallpa. Según el arzobispo de Lima, monseñor Carlos Castillo, este itinerario refleja el deseo del papa de acercarse a las diversas realidades del país. «Quiere ayudarnos a comprender lo maravilloso que es nuestra diversidad», afirmó Castillo.
León XIV tiene una conexión profunda con Perú; antes de ser elegido papa, Robert Francis Prevost desempeñó una labor pastoral significativa en el país, donde incluso obtuvo la nacionalidad peruana y fue obispo de Chiclayo. Esta relación ha llevado a muchos a expresar que «a él le robamos el corazón», resaltando el cariño que siente hacia los peruanos.
A medida que se acerca la fecha del evento, las autoridades locales han comenzado a implementar planes para recibir a los miles de peregrinos esperados. En Lambayeque, por ejemplo, se estima que más de un millón de personas asistirán a las actividades programadas. El gobernador regional, Jorge Pérez, anunció la habilitación de un amplio espacio con capacidad para hasta dos millones de fieles.
Aún no se ha definido completamente el cronograma oficial del viaje; sin embargo, se anticipa una misa multitudinaria en Lambayeque y otra ceremonia final en Lima. El vocero del Arzobispado de Lima explicó que cada propuesta está siendo revisada por la Santa Sede para garantizar aspectos relacionados con seguridad y logística.
La Iglesia también está instando a los creyentes a prepararse espiritualmente para este acontecimiento trascendental. Según Carlos García Camader, presidente de la Conferencia Episcopal Peruana, esta visita permitirá «renovar la fe, fortalecer la esperanza y caminar unidos como Iglesia al servicio del Evangelio».


