Una luz en medio de la adversidad
El Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) ha revelado cifras alentadoras sobre la pobreza monetaria en Perú, que se ha reducido al 25,7% en 2025. Esta disminución representa una caída de 1,9 puntos porcentuales respecto al año anterior, lo que significa que aproximadamente 567.000 personas han logrado salir de esta situación crítica.
A pesar de estos avances, el panorama no es completamente optimista. El índice actual se mantiene 5,5 puntos porcentuales por encima del nivel registrado en 2019, antes del impacto devastador de la pandemia. Esto pone de manifiesto que aunque hay progreso, la recuperación económica sigue siendo un desafío significativo para el país.
Las estadísticas también muestran una marcada disparidad entre las zonas urbanas y rurales. En el ámbito urbano, la pobreza se sitúa en 23,4%, mientras que en las áreas rurales alcanza un alarmante 35,5%. Las regiones más afectadas son aquellas como Cajamarca y Puno, donde los niveles de pobreza extrema son notablemente altos.
Aun cuando el gasto real per cápita mensual creció un 2%, este indicador aún está 7,9% por debajo de los niveles previos a la pandemia. Este crecimiento ha sido más evidente entre los segmentos con menores ingresos; sin embargo, refleja una recuperación incompleta del consumo general.
No obstante, otro dato preocupante es el aumento de la población considerada en condición de vulnerabilidad: actualmente representa el 32,8%. Esto significa que más del 58,5%</strong% de la población peruana se encuentra ya sea en situación de pobreza o riesgo inminente de caer en ella.
A pesar del descenso a un 4,7%% en pobreza extrema —lo que implica que más de 250.000 personas</strong% han mejorado su situación— este indicador también permanece por encima de los niveles observados antes del 2019. En Lima Metropolitana se ha registrado incluso un incremento del0,3 puntos porcentuales, lo cual contrasta con las mejoras vistas en otras áreas urbanas y rurales.


