Un cambio radical en el delivery de alimentos
Desde el 1 de agosto de 2026, los restaurantes en Nueva Jersey deberán adaptarse a una nueva normativa que promete transformar la forma en que se realizan los pedidos a domicilio. La ley, conocida como ‘Skip the Stuff’, prohíbe la entrega automática de cubiertos, servilletas y otros artículos desechables, permitiendo que estos productos solo sean proporcionados si el cliente los solicita explícitamente.
Este cambio no solo afecta a los restaurantes, sino también a las aplicaciones de entrega como Uber Eats y Seamless. A partir de su implementación, estas plataformas mostrarán opciones para recibir utensilios y condimentos desmarcadas por defecto, lo que significa que será responsabilidad del usuario seleccionarlas si las necesita.
La reacción ante esta nueva legislación ha sido mixta. Algunos consumidores, como Sonaida Aguilar, expresan su descontento: ‘Creo que es una tontería. ¿Por qué tienes que pedirlos?’. Sin embargo, defensores de la ley argumentan que esta medida es crucial para reducir la contaminación plástica y disminuir los residuos generados en las calles y drenajes.
A pesar del escepticismo inicial, algunos empresarios ven con buenos ojos esta iniciativa. Junior Lantigua, propietario de Wahizza Pizza and Restaurant en Ridgefield Park, considera que la norma puede ser beneficiosa: ‘Oh, claro, creo que va a ayudar mucho’. Lantigua ya había comenzado a preguntar a sus clientes sobre sus necesidades respecto a artículos adicionales debido al aumento de costos en envases.
La iniciativa ‘Skip the Stuff’ responde a un problema ambiental significativo: cada año se generan aproximadamente 4.9 millones de toneladas de basura derivadas del uso excesivo de artículos desechables en Estados Unidos. Esta política busca no solo beneficiar económicamente a los negocios al reducir costos operativos sino también contribuir positivamente al medio ambiente al disminuir la producción innecesaria de plásticos.
Aquellos establecimientos que no cumplan con esta normativa enfrentarán advertencias iniciales seguidas por multas que oscilarán entre $100 y $250. Sin embargo, existen excepciones para ciertos lugares como centros médicos o patios de comida donde se considera necesario mantener un suministro constante de estos artículos.


