Sociedad

El Niño Costero: Un fenómeno en evolución que podría alterar el clima peruano

El fenómeno del Niño Costero genera alerta entre especialistas peruanos por su posible evolución hacia una intensidad moderada, impactando clima y pesca.

Diego Cárdenas 2 min de lectura
El Niño Costero: Un fenómeno en evolución que podría alterar el clima peruano

Un llamado a la precaución

El fenómeno del Niño Costero, aunque actualmente catalogado como débil, está generando preocupación entre los expertos y las autoridades meteorológicas de Perú. Desde el Comité Multisectorial Encargado del Estudio Nacional del Fenómeno El Niño (ENFEN), se ha emitido una advertencia sobre la posibilidad de que este fenómeno evolucione a una intensidad moderada a partir de junio, lo que podría tener repercusiones significativas en diversas regiones del país.

Entre las consecuencias anticipadas se encuentran un aumento en las temperaturas ambientales y cambios en el comportamiento del mar. Según Luis Vásquez Espinoza, vocero del ENFEN, se prevé que las ondas Kelvin transporten aguas más cálidas hacia la costa, elevando los termómetros especialmente en las zonas norte y central. Este calentamiento podría provocar alteraciones en los recursos pesqueros, con un desplazamiento notable de especies como la anchoveta hacia latitudes más frías.

A medida que el litoral enfrenta un calor inusual, con temperaturas cercanas a los 30 °C en distritos como Carabayllo, el interior del país experimenta condiciones opuestas. La meteoróloga Angie Flores explica que esta situación es resultado de varios factores atmosféricos, incluyendo un debilitamiento del anticiclón del Pacífico Sur. Se espera que para mediados de mayo se produzca un ligero retorno de la niebla matutina.

No solo el calor es motivo de preocupación; también se anticipan nuevos episodios de friaje y heladas en varias zonas andinas. Para finales de mayo, se proyecta la llegada de masas de aire polar que afectarán principalmente a regiones como Puno y Cusco antes de extenderse al resto del país. Esto podría resultar en tormentas severas y temperaturas bajo cero durante las noches.

A pesar del panorama actual, los especialistas advierten que este ciclo es solo el inicio de un proceso más prolongado. Se estima que la actividad hidrológica alcanzará su punto máximo entre septiembre y febrero del próximo año, lo cual podría intensificar aún más los efectos climáticos asociados al Niño Costero. Las autoridades instan a estar preparados ante cualquier eventualidad mientras continúan monitoreando la situación.

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