Un manuscrito olvidado resurge
En el mundo literario, pocos textos han permanecido tan enigmáticos y fascinantes como la obra de Felipe Guamán Poma de Ayala. Su crónica, que data del siglo XVII, ha sido redescubierta gracias al esfuerzo del escritor y profesor Jorge Eslava, quien ha dedicado años a ofrecer una versión accesible de este importante documento. La obra, titulada «El cronista dibujante«, no solo revive las palabras de Guamán Poma, sino que también incluye un cómic ilustrado por Guillermo de Orbegoso, que narra el asombroso hallazgo del manuscrito en Dinamarca.
La historia detrás de este manuscrito es tan intrigante como su contenido. En 1615, Guamán Poma envió su crónica al rey Felipe III con la esperanza de que su voz fuera escuchada. Sin embargo, el texto se perdió durante más de 300 años antes de ser redescubierto en 1908 en una biblioteca nórdica. Este periodo oscuro plantea preguntas sobre cómo un documento tan crucial pudo haber caído en el olvido y qué errores condujeron a su extravío.
Eslava destaca uno de los aspectos más cautivadores del trabajo de Guamán Poma: su capacidad para evadir la censura. En una época donde todos los escritos debían pasar por el filtro del Tribunal de la Inquisición, la crónica se presenta como un testimonio valiente y sin restricciones sobre las injusticias sufridas por los indígenas. “Uno de los grandes encantos es que no pasó por la censura”, afirma Eslava, subrayando así el valor histórico y cultural del texto.
A lo largo del proceso creativo, Eslava también ha explorado las relaciones entre Guamán Poma y otros contemporáneos como fray Martín de Murúa. A pesar de haber trabajado juntos inicialmente, sus caminos se separaron debido a tensiones personales y profesionales. Murúa acusó a Guamán Poma de plagio; sin embargo, investigaciones recientes sugieren que gran parte del trabajo gráfico atribuido a Murúa podría ser obra original del propio Guamán Poma.
A medida que «El cronista dibujante» se prepara para su publicación en 2026 bajo el sello editorial FCE, Eslava espera que esta nueva versión inspire a jóvenes lectores a explorar sus raíces culturales e históricas. “Es fundamental dar voz a aquellos textos que nos permiten observar desde la mirada de los vencidos”, concluye Eslava.


