Sociedad

De la fotografía al tatami: el viaje transformador de Karen Zárate hacia el éxito en taekwondo

Karen Zárate transforma su vida al pasar de ser fotógrafa a medallista en taekwondo, demostrando que nunca es tarde para perseguir sueños.

Andrea Huamán 2 min de lectura
De la fotografía al tatami: el viaje transformador de Karen Zárate hacia el éxito en taekwondo

Un nuevo enfoque en la vida

Karen Zárate Montenegro, una exfotógrafa de renombre, ha dado un giro inesperado a su vida al convertirse en una destacada competidora de taekwondo. A sus 46 años, logró conquistar una medalla de bronce en el Pan American Taekwondo Championships 2026, celebrado recientemente en Río de Janeiro. Este logro no solo marca un hito en su carrera deportiva, sino que también simboliza una profunda transformación personal.

La historia de Karen es un testimonio del poder del esfuerzo y la perseverancia. Comenzó a practicar taekwondo a los 34 años, impulsada por el consejo de su madre. Lo que comenzó como una actividad recreativa se convirtió rápidamente en una pasión que reconfiguró su rutina diaria y sus prioridades. Sin embargo, el camino hacia la competencia no fue fácil; enfrentó múltiples rechazos al intentar ingresar a la Federación Peruana de Taekwondo, pero nunca se rindió.

A lo largo de su trayectoria, Karen aprendió que el éxito no solo depende del entrenamiento físico. “Todos entrenamos duro, pero nos olvidamos de entrenar la mente”, reflexiona. En competencias anteriores, los nervios habían jugado un papel crucial en sus actuaciones, impidiéndole demostrar todo lo aprendido. Fue tras un cuarto lugar en el Panamericano 2024 cuando decidió enfocarse en fortalecer su fortaleza mental sin recurrir a profesionales externos.

En Río de Janeiro, Karen llegó con una mentalidad renovada. En lugar de obsesionarse con ganar o perder, se concentró únicamente en ejecutar cada movimiento con precisión y calma. Esta estrategia le permitió obtener un puntaje notablemente superior al habitual y culminar con éxito su participación.

Su experiencia como fotógrafa ha sido fundamental para esta nueva etapa. Durante años, desarrolló habilidades para observar detalles sutiles y momentos decisivos; ahora aplica esa misma capacidad introspectiva dentro del tatami. “Hice una autoobservación interna”, explica Karen sobre cómo canalizó sus habilidades previas hacia su práctica actual.

Karen Zárate es más que una competidora; es un ejemplo inspirador para aquellos que creen que nunca es tarde para comenzar algo nuevo o superar obstáculos personales. Su historia resuena especialmente entre quienes piensan que carecen del talento necesario para triunfar: “Si algo te gusta, hazlo”, aconseja con convicción.

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