Un nuevo capítulo en la vida de José Peláez
José Peláez, conocido conductor de televisión, ha experimentado una transformación profunda desde la llegada de su hijo Lucas. A puertas de celebrar su segundo Día del Padre, Peláez comparte cómo la paternidad ha cambiado su perspectiva sobre la vida y el amor.
Desde que Lucas nació hace un año y seis meses, cada pequeño gesto se ha convertido en un momento significativo para Peláez. “La paternidad empieza en los gestos pequeños”, dice con una sonrisa. Preparar leche, cambiar pañales o simplemente escuchar a su hijo decir “papá” son acciones que han llenado su vida de color y significado.
Aunque feliz por ser padre, Peláez admite que no estaba completamente preparado para los desafíos que conlleva. “No había interiorizado todo lo que mis padres hicieron por mí”, reflexiona al recordar las noches interrumpidas y el cansancio constante. La llegada de Lucas fue repentina; incluso se encontraba en medio de celebraciones cuando recibió la noticia del nacimiento. “Literalmente el día del nacimiento estaba de resaca”, recuerda entre risas.
La llegada de Lucas también le ha permitido reconectar con recuerdos entrañables sobre su propio padre, quien falleció hace algunos años. A pesar de las dificultades que enfrentó su padre como preso político en Cuba, Peláez recuerda una infancia llena de amor y enseñanzas valiosas. “Mi papá era muy cariñoso y eso es algo que he heredado”, confiesa mientras habla sobre cómo ahora no puede evitar abrazar y besar a su hijo constantemente.
Pese a tener licencia de paternidad al nacer Lucas, decidió cerrar primero la temporada del programa “El gran chef famosos” antes de concentrarse plenamente en su familia. Esta decisión marcó un cambio significativo en su carrera profesional; ahora busca proyectos más manejables que le permitan estar presente durante el crecimiento de su hijo.
A medida que regresa a la pantalla con “Me caigo de risa”, Peláez reconoce que ser padre le ha enseñado a soltar el control y enfrentar situaciones imprevistas con mayor naturalidad. Este enfoque renovado no solo afecta su vida personal sino también profesional, permitiéndole disfrutar más del proceso creativo.
A medida que se aproxima este segundo Día del Padre, José Peláez siente una profunda satisfacción al ver crecer a Lucas. “La vida del hogar me hace muy feliz”, afirma convencido. En esta nueva etapa, ha encontrado no solo alegría sino también un sentido renovado hacia lo simple y cotidiano.


