Preparativos ante el huracán Simón
La costa del Pacífico mexicano se encuentra en estado de alerta máxima debido a la llegada del huracán Simón, que ha alcanzado la categoría 4. Este fenómeno meteorológico, que presenta vientos sostenidos de hasta 240 kilómetros por hora, está previsto que toque tierra en las próximas horas, lo que ha llevado a las autoridades a implementar medidas preventivas en varios estados.
Los aeropuertos internacionales de Puerto Vallarta y Manzanillo, ubicados en los estados de Jalisco y Colima, respectivamente, han anunciado su cierre temporal hasta el lunes. Esta decisión busca garantizar la seguridad de los pasajeros y evitar desplazamientos innecesarios durante el paso del ciclón. Las autoridades han instado a los viajeros a permanecer en sus hoteles o refugios habilitados.
A medida que Simón avanza hacia el norte, se anticipan lluvias extraordinarias que podrían superar los 250 milímetros. Esto representa un riesgo significativo para las comunidades locales, con posibilidades de crecidas en ríos y arroyos, así como deslaves e inundaciones urbanas. Las autoridades han suspendido todas las actividades no esenciales desde las 16:00 horas (22:00 GMT) en 24 municipios afectados.
No solo los aeropuertos están cerrados; también se ha restringido la navegación en puertos clave como Manzanillo, San Blas y Lázaro Cárdenas. Además, el transporte público en Jalisco ha sido suspendido indefinidamente para proteger a los ciudadanos durante este evento climático extremo.
El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) reporta que el centro del huracán se localiza actualmente a aproximadamente 135 kilómetros al sur-suroeste de Manzanillo. La rápida intensificación del sistema desde tormenta tropical hasta categoría 4 ha sorprendido a muchos meteorólogos, quienes advierten sobre la seriedad de esta situación climática.
Dada la magnitud del fenómeno, es crucial que los residentes y turistas sigan las recomendaciones emitidas por las autoridades locales. La seguridad es prioridad mientras México enfrenta este desafío natural. Se espera que tras pasar el huracán, se realicen inspecciones exhaustivas para evaluar daños y determinar cuándo será seguro reabrir aeropuertos y restablecer servicios públicos.


