Un caso alarmante de abuso en un bus escolar
La comunidad del Liceo Naval Almirante Guise, ubicado en San Borja, se encuentra en estado de shock tras las graves acusaciones de abuso sexual que involucran a un grupo de estudiantes. Un adolescente, que formaba parte de una delegación que regresaba de una competencia deportiva, ha denunciado haber sido víctima de un ataque por parte de sus compañeros mientras se encontraba en el interior del vehículo.
El incidente ocurrió el pasado 17 de septiembre y ha llevado a la Dirección de Bienestar del instituto a tomar medidas drásticas. La directora del liceo, junto con un docente y el entrenador del equipo de fútbol, han sido separados de sus cargos mientras las autoridades investigan los hechos. La familia del menor ha expresado su preocupación por la falta de intervención por parte del personal adulto presente durante el ataque.
Según la familiar del menor, quien ha hablado públicamente sobre el caso, su sobrino no pudo identificar a todos los agresores debido a la confusión durante el ataque. Sin embargo, los testimonios indican que los demás estudiantes presentes se burlaron del acto violento, lo que podría interpretarse como complicidad. “El hecho de que no intervinieran es inaceptable”, afirmó.
La denunciante también ha señalado que este tipo de comportamientos no son nuevos en el Liceo Naval. “Los casos de acoso y bullying están normalizados aquí”, declaró. Ella misma fue alumna del centro educativo y asegura que hay antecedentes sobre grupos problemáticos dentro del alumnado. “Es lamentable ver cómo estos jóvenes han llegado tan lejos sin control alguno”, añadió.
A medida que avanza la investigación, la familia pide justicia para su sobrino y exige sanciones severas para los responsables. “No queremos que esto quede impune; necesitamos apoyo psicológico para él y para todos los afectados”, enfatizó la familiar. Además, hizo un llamado a las autoridades educativas para regularizar las leyes relacionadas con estos delitos.
Este caso pone en evidencia una serie de fallos dentro del sistema educativo respecto a la protección infantil. La denuncia resalta la necesidad urgente de revisar protocolos existentes para garantizar un entorno seguro para todos los estudiantes. No solo se trata de castigar a los culpables; es fundamental prevenir futuros incidentes similares.


