Sociedad

El Cusco se prepara para un renacimiento visual con la Fototeca Andina

La Fototeca Andina inicia un ambicioso proyecto para conservar y digitalizar su valioso acervo fotográfico gracias a una significativa inversión internacional.

Andrea Huamán 3 min de lectura
El Cusco se prepara para un renacimiento visual con la Fototeca Andina

Un legado fotográfico en peligro

La Fototeca Andina, ubicada en el corazón del Cusco, está a punto de iniciar una de las iniciativas más ambiciosas de su historia: la conservación y digitalización de un vasto patrimonio visual que abarca más de 170,000 dólares en fondos. Este proyecto no solo busca preservar imágenes históricas, sino también revitalizar el interés por la fotografía peruana del siglo XX.

Gracias al apoyo del Fondo del Embajador para la Preservación del Patrimonio Cultural de la Embajada de Estados Unidos, este esfuerzo se convierte en una realidad tangible. La Fototeca Andina alberga actualmente 32,697 negativos fotográficos, siendo uno de los archivos más importantes del país. De esta colección, casi dos tercios pertenecen al trabajo del fotógrafo César Meza Salazar, quien dejó un legado significativo a través de sus retratos que capturan tanto a figuras prominentes como a indígenas locales.

La gestora cultural Yadira Hermoza, responsable de la Fototeca Andina, destaca que este proyecto abrirá nuevas oportunidades para investigadores y artistas visuales. “Al disponer de las imágenes digitalizadas en línea, los investigadores podrán sumarse a estos estudios desde el interés profesional que tengan”, afirma Hermoza. Esto permitirá un acceso sin precedentes a una rica fuente histórica que ha permanecido oculta durante demasiado tiempo.

Este esfuerzo coincide con el aniversario número 70 de la beca Fulbright en Perú, un programa que ha sido fundamental para el desarrollo cultural y académico en el país. Las fundadoras originales de la Fototeca Andina fueron dos becarias Fulbright estadounidenses: Fran Antmann y Deborah Poole, quienes comenzaron este archivo en 1988 con el apoyo inicial del Centro Bartolomé de las Casas.

A medida que avanza este proyecto monumental, se espera convocar a alrededor de 20 especialistas locales e internacionales para trabajar en la conservación y digitalización. Este equipo incluirá jóvenes cusqueños formados bajo programas previos relacionados con la fotografía y conservación. Además, se organizarán conferencias sobre historia fotográfica peruana como parte del ciclo educativo asociado al proyecto.

A medida que se avanza hacia la finalización del proyecto, Hermoza expresa su entusiasmo por lo que está por venir: “Creo que no imaginaban todo lo que había por encontrar”. Con cada negativo restaurado y cada imagen digitalizada, el Cusco no solo preservará su historia visual; también ofrecerá una ventana al mundo sobre su rica cultura e identidad.

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